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Conciencia

¿Dónde tenemos centrada nuestra vida?

Si el ser humano es, considerándolo fenomenológicamente, multidimensional, es decir que posee diversas dimensiones constitutivas, nuestra vida podrá estar centrada en cualquiera de ellas. Como un modelo preliminar de las dimensiones constitutivas del ser humano podemos decir que el mismo posee una dimensión corporal y física, una dimensión psíquico-emocional, otra dimensión mental-intelectual y por último una dimension espiritual.

La vida de cada persona en un determinado momento no puede estar centrada más que en una sola dimensión. Las más comunes, estadísticamente hablando, son las vidas centradas en la dimensión psíquico-emocional y en la dimensión mental-intelectual. Ambas corresponden al Ego, entendido este como la imagen que tenemos de nosotros mismos. No lo que somos (que lo da la visión espiritual) sino lo que creemos que somos.

Humildemente creo que si alguna finalidad posee esta vida terrenal, es ir migrando el centro de nuestra vida desde las dimensiones “menores” a las “mayores”, es decir, de las menos “evolucionadas” a las que más lo están, si se me permite la expresión. La aspiración máxima de nuestra vida debería ser, considerado este modelo, el centrar nuestra vida en la espiritualidad, alejándanoso cada vez más de la materialidad, sin por eso llegar a negar su importancia.

¿Dónde se encuentra el mundo de hoy? En las antípodas: centrados en el mundo del Ego, el mundo se debate entre el materialismo hedonista a ultranza y el nihilismo pesimista. Por eso el mundo está como está. ¿Ustedes qué opinan?

¿Eres el jardinero de tu propia vida?

Imagínate un campo en una granja abandonada, imagínalo en todo su esplendor, cubierto de vegetación, de aves, imagina todo el magnífico escenario. Inspecciona el lugar, ves maquinarias de arado oxidadas al igual que pedazos y piezas de esto y aquello. Hay un viejo tractor que parece como si hubiera clavado sus ruedas a la mitad de su trayecto y dijera: Eso es todo, estoy realizado. Lo que una vez fue una prolija parcela campestre se ha convertido en un lugar lleno de matas y cardos, un lugar descuidado. Imagínate que fuera tu tarea, o incluso tu pasión, cuidar de este lugar, recuperar el campo y hacer florecer en su lugar un hermoso jardín.

Paso uno: Detente un rato largo a respirar un poco y a imaginar y planificar tu vida.

Paso dos: Limpiar el desorden.
Todos podemos usar una gran dosis de simplificación en nuestras vidas. Gran parte del tiempo se gasta en pasar por encima, rodear, y saltar todas nuestras “cosas”. Una manera fácil de comenzar esta purgación es reservar el tiempo y los recursos para hacer una limpieza minuciosa y literal de tu vida. Desde el gabinete de los archivos y de la cocina, hasta los estantes del armario, ve habitación por habitación, por dentro y por fuera, vaciando todo lo que consideres que no forma parte de tu vida ideal. Contrata un ayudante, recluta un amigo. Este es uno de los pasos más efectivos y poderosos que puedes realizar para “aligerar tu carga”. Crea espacio dramáticamente, reduce distracciones y por lo tanto, te permite concentrarte en el camino deseado.

Desarrollo de la propia vida

Paso tres: Delegar.
Pide ayuda. Explota recursos sin explotar. Invierte en este proceso y estarás invirtiendo en ti mismo y en la vida que deseas!

Paso cuatro: Di No: un modo poderoso para prevenir la invasión del desorden y que es frecuentemente pasado por alto es “Decir No”.
Sé claro en lo que quieres y en lo que no, y di No más frecuentemente. El desorden viene bajo muchos disfraces. Hay del tipo que se derrama fuera del sótano y del que se muestra como un exceso de reservas. Di No a tus amigos que esperan que hagas cosas que no están en tu lista. Hay veces que decir Si a alguien más implica decirte No a ti mismo.

No importa cuán profundo y complicado sea el desorden, todos estamos al alcance de un peso más liviano, y una vida más ligera. Unas pocas decisiones y unas pocas acciones pueden crear grandes milagros. ¿Cómo se sentiría tener una vida libre de desorden, bien cuidada, y guiada por un plan maestro? Se sentiría más libre, ligera puesto que habrá menos cosas bloqueando tu camino; y más cosas interesantes como nuevas ventanas de tiempo e inspiración abiertas frente a ti para hacer más de lo que amas.

Conviértete en un jardinero experto de tu propia vida. Limpia tu terreno, busca amigos y recursos que te ayuden en cada paso del camino, elige sabiamente que plantarás y qué quitarás, y recoge las recompensas de una cosecha abundante en todas las áreas de tu vida.

¿Es la vida caótica u ordenada?

“…cuando llegamos a una edad avanzada y miramos hacía atrás el tiempo de la vida, puede parecer que hemos tenido un plan de vida ordenado, como si hubiese sido escrito por un novelista. Los eventos que se producen, cuando los advertimos accidentales en principio, parecen luego ordenarse dentro de una serie de eventos coherentes. ¿Quien le ha dado esa coherencia?”
Joseph Campbell

Una de las muchas ventajas de volverse anciano implica obtener una claridad aumentada, una nueva perspectiva basada en un mejor entendimiento de todo lo que ha sucedido. Quizás haya un plan en la vida después de todo, algún gran diseño que de lo que fue “mi vida”. ¿Estaba yo tan envuelto en ella en su momento para poder ver y entender esto? De cualquier manera, no hace falta volverse anciano para realizar una retrospectiva de la vida: se puede realizar en cualquier momento, incluso ahora, sin importa su edad. Hágalo!

Miramos ahora hacia atrás en el curso de la vida con sabiduría y madurez, alcanzada a través de varios años de lucha. Hay objetividad… y claridad. Hay una orden, entendido como un complot que solo tiene sentido en el tercer y último acto. Se desarrollaron eventos que pueden compararse a un jugar bizarro con jugadores importantes, estrellas, conjuntos, vestimentas, etc., cada una moldeando y formando la revelación de una historia. Lo que una vez nos pareció caótico (y a otros también) ahora parece inteligentemente colocado justo en el camino correcto para alcanzar el objetivo de mi vida. ¿Cuál era ese objetivo? ¿Quién escribió la historia?

La vida parece un caos. Se expande en la turbulencia, se auto-organiza a través de varios bucles y reformas con una conciencia y entendimiento mayor. No es lineal en la naturaleza; el resultado de una experiencia se vuelve a alimentar en la ecuación y, con cada iteración, se crea una nueva versión, la misma pero diferente; sombreada sutilmente y profunda hasta el infinito.

La vida, al igual que la turbulencia del caos, no es al azar. Hay un diseño dentro de estos eventos turbulentos -un orden que guía y brinda instrucciones. Forma el camino en el que viajamos. Los eventos y los personajes vienen y van creando oportunidades para crecer… o causas para estancarnos. El desafío crea oportunidad; la incertidumbre genera creatividad.

El modelo caótico de vida consta de tantos subsistemas y bucles, constantemente influenciando la trama, pero siempre manteniéndose dentro del marco de la historia original. A veces, puede haber una bifurcación… un evento explosivo y dramático que crea un cambio de realidad, y se produce una nueva arruga en la trama. La historia sigue siendo la misma; sólo que con más capítulos.

¿Cómo pasó todo? Cada evento y personaje trae una relación personal con la que reaccionamos basados en nuestro sistema de percepción y en nuestros modelos mentales –esos filtros que están en nuestro subconsciente y se convierten en el código por el cual actamos. Estas relaciones crean nuevas “realidades” (nuestras verdades, por así decirlo).

Ahora, al hacer una retrospectiva, estamos satisfechos con la historia y felices de estar en donde estamos. Seguro, hay partes que nos gustarían reescribir y evitar un montón de angustia, pero, una vez más, ¿Será el mismo resultado? Me recuerda a la letra hermosa de Garth Brooks en El Baile: “Pude haber evitado el dolor, pero para ello me tendría que haber perdido el baile”.

Tratamos de aceptar cada evento y el personaje que hemos sido en nuestro pasado como un instrumento importante en nuestro crecimiento… independientemente de cuánto dolor o de lo poco atractivo que pudieron haber sido esos momentos. Fueron profesores necesarios y nos mantuvieron en camino. Ahora, vemos en lo que nos hemos convertido y podemos mirar atrás sólo con gratitud y aceptación.

Acción, reacción y creación

Gandhi decía que la acción tiene que ser una creación y no una reacción. Lo que quería decir, me parece, es que la reacción como respuesta a una acción tiene muy poco de creativa y de genuina, porque queda presa de la acción de la cual depende. De este modo, una reacción es siempre un acto muy condicionado por la acción ante la cual, justamente, reacciona.

Por eso, en nuestras acciones hemos de ser creativos, tratando de desprendernos de la influencia de las acciones que padecemos para comenzar a manifestar nuestro ser genuino y profundo a través de nuestros actos. Cuando nos pegan en una mejilla, decía Jesucristo, podemos también poner la otra mejilla, ser creativos, en vez de devolver el golpe, siendo reactivos. Un acto creativo habla de nosotros; un acto reactivo, en cambio, no habla de nosotros sino de la acción de otra persona de la cual depende. La reacción nos mantiene presos; la creación, en cambio, nos hace libres, genuninamente humanos.

Por Hugo Landolfi

Expansión de la conciencia y felicidad

Una de las acepciones que podemos utilizar para comprender aquello a lo que la palabra conciencia se refiere, implica asociarla con nuestro modelo interpretativo de la realidad. Así, nuestra conciencia, entendiendo por esto a todo el mundo del que somos concientes, y cómo es él mismo, es nuestro estado de conciencia actual.

Si también dijimos que nuestra capacidad de ser felices se encuentra relacionada con dicho modelo, podemos decir que el camino a la felicidad es un camino de expansión de la conciencia. Esta expresión, “expansión de la conciencia”, se refiere a un camino mediante el cual el modelo interpretativo de una persona se va ajustando cada vez más a la realidad. A lo que el mundo en verdad es y no a lo que creemos en nuestro modelo que es. Podemos asociar, entonces, la felicidad a nuestra capacidad para ser realistas, en el sentido de que nuestro modelo interpretativo, del cual nunca vamos a poder deshacernos, sea lo más fielmente parecido a la realidad. A modo de ejemplo podemos plantear una comparación: si el modelo interpretativo que poseemos de la realidad fuera como una fotografía de la misma, podemos decir que el mismo se ajustará tanto más a la realidad cuanto más realista sea la fotografía. El problema es que vivimos en mundos interpretativos notablemente distorcionados, los cuales si los comparamos con la realidad, no se parecen casi en nada. Por eso sufrimos y somos infelices, porque creemos que nuestro mundo distorisionado es el mundo real. Creemos que nuestro mapa es el territorio, pero hemos de recordar que el mapa siempre será un mapa, y que el territorio será siempre algo mucho más grandioso y extraordinario de lo que cualquier mapa pueda representar.

Ser felices se encuentra, entonces, al alcance de la mano. No es fácil, por supuesto, pero es posible. Debemos expandir para ello nuestra conciencia actualizando nuestro modelo intepretativo para que, cada vez más y paulatinamente, se parezca a la realidad.

Conciencia de la víctima y el protagonista

El modelo de víctima a protagonista, plantea y propone abandonar una de las mayores distorsiones interpretativas de las personas. El mismo se encuentra en la base de muchos problemas y sufrimientos de las personas, además que incluye el problema de la responsabilidad humana. Realizar el pasaje de víctimas a protagonistas, lo cual vamos a intentar ayudarlo a realizar, es simplemente un primer y pequeño paso en el camino de la expansión de la conciencia y, por ende, un gran paso en el camino de la felicidad.

Tomado del libro “De víctima a protagonista” de Hugo Landolfi

Desarrollando la intuición

Todos podemos desarrollar nuestra conciencia para incrementar nuestra intuición. Para ello debemos entender que nuestro sistema intuitivo nos está hablando todo el tiempo, a cada momento. Pero ¿realmente lo estamos escuchando? Escuchar la voz de nuestra intuición y comprenderla puede ser realmente crítico al momento de triunfar en la vida. Ya en tu trabajo, en tus relaciones, ya en tu creatividad, ya en tus planes al futuro: tu intuición siempre te guiará.

Afortunadamente podemos desarrollar esta habilidad en nuestro propio beneficio. Sin embargo esto requiere tanto de paciencia como de práctica. Se parece mucho a aprender un deporte nuevo o tocar un instrumento musical. Desarrollar la intuición es una inversión sumamente rentable, a corto y largo plazo.

Absolutamente todas las personas tenemos intuiciones, por lo que este desarrollo no es excluyente a ningún ser humano. Nuestra intuición es uno de nuestros sentidos innatos; esto quiere decir que nacemos con ellos, al igual que por ejemplo el olfato. Es un don natural. Utilizar esta intuición es algo muy natural: es aquello que las personas hacían antes de que hubiera teléfonos, celulares, mensajería instantánea y muchas otras formas de comunicación.

A continuación te presentamos algunos pasos breves para desarrollar este sentido tan importante:
Intenta con un poco de meditación. Un modo excelente de incrementar tu intuición es por medio de la meditación. Meditar es algo muy sencillo incluso para cualquier principiante. Simplemente siéntate en un lugar cómodo y concéntrate en tu respiración. Un principiante debería empezar con un período de 10 a 15 minutos de meditación. Realmente se ha probado que meditar mejora considerablemente la intuición.

Di una plegaria o una oración religiosa. Cuando nos conectamos con nuestra intuición, nos estamos conectando con Dios para pedirle su guía. ¿Qué mejor modo de iniciar este proceso que diciendo una plegaria o una bendición a Dios? La intuición no es un tema religioso pero sí es espiritual. Conectarte a tu lado espiritual también incrementa tu intuición.

Busca la clarividencia. La clarividencia es el medio que tiene tu intuición para enviarte imágenes a través del ojo de la mente. Es también un camino a la felicidad. Tal vez veas una imagen de tu hermana cuando intuyas que debes llamarla. O puedes ver una imagen del tipo de auto nuevo que sería más conveniente comprar para ti y tu familia.

Escucha a la clariaudiencia. La clariaudiencia es la intuición hablándonos en susurros y a veces en forma de música u otros sonidos armoniosos. Presta atención cuando tu intuición te envíe sonidos que te guían o te transmiten algún mensaje. Muchas personas tienen una intuición que les habla a través de sensaciones empáticas. Cuando eres empático usualmente sientes las emociones de las otras personas y sus condiciones físicas. Sientes lo que tu cuerpo está tratando de decirte acerca de las personas y del mundo que te rodean.

Conoce el clariconocimiento. El clariconocimiento es uno de los sentidos más interesantes porque las personas no sienten una sensación o ven o escuchan nada—simplemente saben cosas. Pero no saben realmente cómo es que saben aquello. Presta atención si en algún momento sabes de repente cosas a las cuales prácticamente no tienes acceso. Seguramente sea tu intuición hablándote por medio del clariconocimiento.

¿Qué es la autenticidad?

Una de las señales que nos indican que vivimos en un mundo que aspira a ser mejor, lo manifiesta la gran cantidad de atención que muchas personas prestan al llamado de una vida auténtica. La mayoría de nosotros aspiramos a tener carreras y trabajos significativos. Buscamos relaciones que trasciendan los viejos roles y que sean emocional y espiritualmente satisfactorias. Cuestionamos las voces de las tan llamadas “autoridades” que parecen superficiales, y buscamos nuevos modos de crear comunidad. Queremos ser y estar con auténticos líderes. La palabra “autenticidad” domina la gran mayoría de los medios de auto-ayuda y de inspiración.

Pero ¿qué significa ser auténtico en realidad? ¿Cómo discernir qué voz escuchar? ¿Y qué es lo que nos hace ser auténticos? La palabra autenticidad puede definirse como: ser genuino o verdadero. Ser lo que se dice ser.

Uno de los desafíos de ser auténtico en el mundo de hoy es que hay tantas voces falsas, que resulta fácil considerarlas como “verdaderas”. ¿Cuántas veces has intentado seguir un hilo particular en tu vida, pensando o esperando que te conectaría con tu “verdadero ser”, sólo para quedar decepcionado, estresado, fragmentado o teniendo otras experiencias negativas? Todos nosotros tenemos un “sentido del ser” que se encuentra basado en el hecho de identificarnos con nuestra personalidad particular. Esto quiere decir que nuestro sentido del ser auténticos es “quien nosotros pensamos que somos”.

Algunas recomendaciones para guiarlo en su discernimiento y orientación hacia la senda de la autenticidad son las siguientes:

1) Si no lo has hecho ya, comienza el proceso de identificar tus aspiraciones profundas. Las aspiraciones profundas son las que se identifican con nuestro ser auténtico, y este es un muy buen camino para llegar a descubrirlo.
2) Busca identificar quién eres en realidad, una vez que hayas descubierto tus aspiraciones profundas.
3) A veces escuchamos diversas voces. Mientras te encuentres discerniendo qué voz interna escuchar, fíjate si sientes compulsión a seguir un modo particular de hacer las cosas. Autenticidad no es necesariamente compulsión.

Y para ti, ¿Qué es la autenciticidad? Escríbenos tu propia definición al respecto.

¿Depresión o distracción?

Reflexión que asocia la depresión con el estar distraído con respecto a la vida que sucede alrededor nuestro. Muy interesante. El texto parece ser de Facundo Cabral.


¿Qué te ha parecido?

Inspiración y más inspiración

Ya hemos hablado de este video, pero aquí va de nuevo para quienes no lo vieron.

La importancia de las 5 personas con los que pasamos más tiempo

¿Quiénes son los cinco adultos con los que pasas la mayor parte de tu tiempo? Te recomendamos que tomes lápiz y papel y anotes sus nombres. Estas seguramente son personas con las que trabajas o con las que practicas algún deporte, y definitivamente las personas con las que vives.

• ¿Cuáles son sus características positivas?
• ¿Qué cosas hacen que te hacen sentir un poco (o bastante) incómodo?
• ¿Cuál es su tema predominante en sus conversaciones?
• ¿Cómo se alinea todo eso con lo que deseas para tu propia vida?

Presta atención a la frase de la primera oración: “pasas tu tiempo”. El tiempo es un producto valioso y verdaderamente lo gastamos cuando los minutos pasan, al igual que gastamos el dinero. ¿Vives teniendo en cuenta que cada minuto de tu vida es sumamente valioso? Al decir esto no me refiero al tiempo en sentido productivo, sino en un sentido más trascendental. ¿Estamos usando nuestro tiempo sabiamente?

Pasar el tiempo

Unos años atrás me di cuenta de que estaba pasando un montón de tiempo, a veces más de una hora por día, hablando con un amigo. Al principio, era una conversación familiar, pero luego de unas semanas, se volvía repetitiva y definitivamente no productiva. Fue entonces que me di cuenta de que necesitaba limitar nuestras conversaciones porque no nos conducían a nada y esa hora de nuestros días era realmente preciada.

¿Qué hay acerca de pasar tiempo con esas personas que cuentan chusmeríos o se quejan constantemente o manipulan la conversación para hablar siempre de sí mismos? A veces me encuentro cayendo en una trampa de este tipo. Estoy interesado en las personas y tengo opiniones, pero ¿necesito transmitirles a otros mis pensamientos negativos? ¿Necesito que otros lo hagan conmigo? Cuando me mudé de ciudad, comencé a darme cuenta de que tenía el hábito de hacer comentarios burlones de las personas simplemente para entretenerme. Tan pronto como escuchaba las palabras salir de mi boca deseaba salir corriendo. La cuestión es que tengo un gran radar para las personas que hacen ese tipo de comentarios y realmente no las soporto, decidí entonces que debía quitarme ese mal hábito, y luego de hacer un par de ejercicios de tolerancia simplemente aprendí a evitarlo.

¿Qué hay acerca de pasar el tiempo con personas que tienen valores diferentes a los nuestros? Probablemente no vallamos a pasar mucho tiempo con una persona racista, pero ¿qué hay de aquellos que miran shows de TV que creo son degradantes? o ¿qué hay de quienes hacen comentarios despectivos acerca de algo que es para mí sagrado? ¿Qué hay acerca de las personas consentidas o de aquellas que añaden stress al día a día? ¿Qué gano con estar con personas que viven la vida según preceptos que yo he decidido evitar?

Para evitar este tipo de situaciones, lo primero que necesito hacer es darme cuenta de cuán parecido soy con la persona con la que comparto gran parte de mi tiempo, y si he decidido no ser como ellos, puedo entonces cambiar la cantidad de tiempo que paso con ellos; puedo planear diferentes actividades, o incluso conocer gente nueva. Sólo yo tengo el control de mis relaciones, sólo yo decido con quién deseo estar y con quién no.

PD: Escribe en los comentarios cuáles son las 5 personas con las que más pasas tu tiempo y qué influencias recibes de ellos.