Liderazgo según Hugo Landolfi Rotating Header Image

Desarrollo Personal

Motivos para trascender en los medios

Nuestras sociedades están tan enfermas en cuanto a sus valores y aspiraciones, que no nos cansamos de descubrir personas que trascienden a los medios masivos de comunicación en forma constante por los motivos equivocados, por motivos que no son trascendentes. El asunto de fondo que quiero tratar aquí no es la trascendencia de las personas en sí mismas, lo cual es todo lo respetable y admitible que se quiera, sino los motivos de dicha trascendencia. Nuestras sociedades están tan confundidas, que los nuevos (y viejos) ídolos de barro nos siguen mostrando su trascendecia y, a la vez, sus precarios motivos y méritos de trascencia. Hablábamos hace poco de la blogger Cumbio al respecto.

Marcelo Tinelli en la revista Caras

Lamentablemente ya no somos una sociedad que admira lo magnánimo, lo genial y lo grandioso; las manifestaciones más grandes y más puras del espíritu humano; las cumbres supremas de la raza humana. No. Somos una sociedad que admira y desea la mediocridad, el mérito de no tener mérito, la fama gratuita, los bienes materiales que nunca terminan de satisfacer, las cáscaras vacías, los personajes huecos, los maestros de la desgracia y la decadencia.
Bambino Veira

Como padres, maestros y educadores: ¿Qué rol nos toca? Esencialmente denunciar el absurdo de este modus operandi, demostrando en cuanta ocasión sea posible el triste destino al que nos conduce este tipo de actitudes. Recomiendo, al respecto, una relectura de mi artículo: El modus operandi de los gestores de la TV basura es análogo al de los narcotraficantes.

Del parecer al ser: la locura del ser humano contemporáneo

Un probervio chino dice que “Si no cambiamos la dirección de nuestros pasos, terminaremos llegando allí adonde nos dirigimos”. ¡Cuánto sentido común! Una sencilla definición de locura podría decir que es loco creer que llegaremos a determinado destino cuando nuestro pasos no se realizan en el camino que lleva a dicho destino. Así, no podremos llegar a ser guitarristas si estamos estudiando piano (o si no estudiamos nada), y tampoco llegaremos a ser Arquitectos si estudiamos veterinaria (o si no estudiamos nada). ¿Puede el hombre contemporáneo “llegar a ser” si recorre solamente el camino del parecer? ¿Puede el médico llegar a ser médico si solo simula ser un médico? ¿Puede acaso alguien llegar a algún lado sino no recorre exactamente el camino que conlleva hacia el destino querido? ¿No es ese el drama de nuestro mundo y del ser humano contemporáneo? Veamos.

¿Qué es “llegar a ser” para el ser humano? Si el ser humano es un ser tal que se auto construye en su humanidad, es decir, en su ser auténticamente humano, el “llegar a ser” del ser humano es, justamente, llegar a ser humano, a desarrollar en forma plena y lo más perfectamente posible en este mundo su humanidad )o su esencia) plasmada en actos y en obras. Mi libro “Construye tu obra y rómpete” habla de ello. El ser humano viene al mundo en un estado de escaso desarrollo y perfeccionamiento. Una de las tareas del ser humano en esta vida es desarrollar y perfeccionar todas sus dimensiones, incluyendo la esfera física, la esfera psíquica y emocional, la esfera mental e intelectual, y por último la esfera espiritual.

La diferencia del ser humano con respecto a otros seres de este mundo (como los animales) es que en el ser humano su desarrolo y perfeccionamiento dependen de su inteligencia y voluntad, de tal manera que es algo que él tiene que contruir diarimente. El animal no tiene que hacer nada de por sí, salvo lo que su instinto le manda. El ser humano debe poner todo de sí para perfeccionarse y así llegar a ser cada vez más humano, cada vez más perfecto, manifestando cada vez más las potencialidades que guarda su esencia.

¿Pero qué hace el hombre medio de hoy? Recorriendo un camino que no conduce allí adonde quiere dirigirse, busca llegar a ser desde el parecer. En el fondo, parecería que no quiere ser sino simplemente parecer. Todos sus esfuerzos están permanentemente puestos en simular ser algo que no es; en eso se juega la vida. Quiere ser bueno y virtuoso, pero al no estar dispuesto a realizar el esfuezo voluntario de recorrer el camino que lo conduce allí, se contenta tan solo con parecerlo. Vislumbra el largo y trabajoso camino que le llevará a constituirse como un hombre de raza, y por temor al esfuerzo, renuncia a ese camino y escoje un atajo: el atajo de la mediocridad. Son mediocres de raza. Vagos profesionales.

Quiere saber, pero por no estar dispuesto a realizar el esfuerzo genuino por aprender, simula su saber transformándose en un experto opinador de cuanto tema surja en una conversación. Sí, el mediocre de raza puede opinar con un aire de certeza sobre casi cualquier cosa, trivial o profunda. Habla con majestuosidad tanto de fútbol como de la existencia de Dios; tanto de botánica como de física nuclear; tanto de Aristóteles como de buenos vinos. Ah, ¡qué no daría por conversar con uno de ellos!

¿Creerá, acaso, esta raza de hombres escasamente humanos, que el arte de la simulación le deparará finalmente los bienes anhelados? ¿Creerá que simular saber le otorgará finalmente el conocimiento? ¿Tendrá la íntima convicción de que aparentando ser bueno podrá llegar a serlo genuinamente alguna vez? ¿Creerá, por fin, contradiciendo a la milenaria sabiduría china, que una persona puede llegar al objetivo propuesto sin importar el camino que tome para alcanzarlo?

Finalmente: ¿No está loco el hombre de hoy?

Por Hugo Landolfi

7 consejos para ser exitoso en la vida

¿Porque algunas personas parecen navegar a través de la vida logrando muchos éxitos, mientras que otras son incapaces de moverse y avanzar? ¿Es porque los primeros nacieron con una cuchara de plata en la boca? ¿Será porque son súper inteligentes? ¿Es porque sólo nacieron con suerte?

Bueno, la respuesta para la mayoría de las preguntas de arriba es “No“. La mayoría de la gente exitosa trabajó verdaderamente duro para llegar a donde están, a veces progresando desde orígenes muy modestos. Muchos no describirían todo el trabajo duro que pusieron a lo largo de los años como tener “suerte”. Entonces, ¿Qué lecciones puede aprender de ellos en este momento, para poder avanzar y cumplir su sueño?

Les proponemos 7 consejos que lo ayudarán a lograr el éxito en lo que quiera de la vida:

1. Tiene que creer en usted mismo y en sus habilidades, si puede concebir y creer en algo, puede lograrlo.

2. No escuche a las personas con mente pequeña que lo desalientan, le sacarán su energía y causarán que entre en duda sobre usted mismo.

3. Céntrese en el resultado final, visualice su vida perfecta y trabaje hacia ese objetivo.

4. Trate a la gente con cortesía y respeto, de la misma manera en que le gustaría ser tratado.

5. No critique sólo por el hecho de criticar, tenga en cuenta que algunas personas podrían no tener las oportunidades que usted tiene en la vida.

6. Nunca pierda de vista su objetivo. Incluso aún en los tiempos más malos, crea en que las cosas van a mejorar. Recuerde decir “Esto también deberá pasar”.

7. Busque ayuda cuando la necesite y présatele atención a quienes ya hayan logrado el éxito que usted está soñando.

4 pasos para que una conversación resulte exitosa

Al conversar sobre un conflicto cualquiera, durante la mayor parte del tiempo se está trabajando sobre uno mismo. No importa cuán bien inicie la conversación interpersonal, necesitarás hacerte cargo de tí mismo, de tus propósitos y tu energía emocional. Respira y concéntrate para darte cuenta cuándo te estás yendo del tema. Ahí es donde recae tu poder. El elegir estar calmado y centrado ayudará a que tu interlocutor esté más tranquilo también.

A continuación te presentaremos una serie de pasos para que cualquier conversación o discusión que tengas resulte exitosa.

PASO 1: Investigación.
Cultiva una actitud de descubrimiento y curiosidad, de expansión conciente. Pretende no saber nada (es que, en verdad no sabes) e intenta aprender e intuir lo más posible acerca de tu interlocutor y su punto de vista (su interpretación de la realidad). Imagina que estás conociendo a un visitante de otro planeta, y descubre cómo se ven las cosas desde ese planteo, cómo ciertas acciones afectan al otro planeta y cuáles son los valores y prioridades allí. Si tu interlocutor realmente fuera de otro planeta, estarías mirando su lenguaje corporal e interpretándolo. Así que haz lo mismo en esta situación. Y descubre ¿qué quiere realmente? y ¿qué cosas no está diciendo?

Comunicar y conversar

Deja hablar a tu interlocutor hasta que termine para conocerlo. No lo interrumpas excepto para reconocer. Y recuerda que cualquier cosa que oigas no debes tomarlo personalmente. Él no está hablando realmente de ti. Intenta aprender tanto como puedas de esta fase de la conversación, ya vendrá tu turno así que no apresures las cosas.

PASO 2: Reconocimiento.
Reconocer significa demostrar que has escuchado y comprendido, es un claro signo de actitud de liderazgo. Intenta entender a la otra persona tan bien que puedas argumentar como él o ella. Luego hazlo. Explícale nuevamente lo que tú crees que es lo que él o ella está buscando. Supón sus esperanzas y honra su posición. Él no cambiará a menos que veas dónde él está parado. Luego, puede ser que lo haga, pero no hay garantía de ello. A veces somos nuestro peor enemigo.

Reconoce todo lo que puedas y dá el ejemplo. Por ejemplo, si en una pelea con un amigo yo digo: “Me he dado cuenta de que estoy a la defensiva, y creo que es porque tu voz ha subido de tono y suenas enojado. Simplemente quiero resolver esta situación, no estoy tratando de hacerte cambiar de opinión sino ayudándote a motivarte”. El reconocimiento me ayudaría a mí y a él a re-enfocarnos en el tema en cuestión. Este paso puede ser difícil si lo asociamos con el “estar de acuerdo”. Debes recordar mantenerlos separados. Si yo digo “esto parece ser algo muy importante para ti”, no significa que estoy de acuerdo con tu decisión.

PASO 3: Apoyo.
Cuando sientas que tu interlocutor ha dicho todo lo que tenía para decir, es tu turno. ¿Qué puedes ver desde tu perspectiva que él haya pasado por alto? Intenta clarificar tu posición sin minimizar la suya. Por ejemplo: “De lo que me haz dicho puedo ver cómo llegaste a la conclusión de que no juego en equipo. Pero yo creo que sí lo soy. Cuando menciono los problemas que descubro en tus proyectos, estoy pensando en su éxito a largo plazo, lo que no significa que desmerezco tu trabajo. Ni que soy crítico, aunque tal vez suene como tal”.

PASO 4: Resolver el problema.
Una vez que ambos se han expresado y han planteado sus puntos de vista, es el momento de comenzar a construir la solución, juntos. Una lluvia de ideas puede resultar para este fin. Pregúntale a tu interlocutor, ahora tu compañero, qué piensa que podría funcionar. De todo lo que diga busca algo con lo que estés de acuerdo y partan desde ese punto. Si la conversación se vuelve contenciosa vuelve a preguntar. Preguntar por el punto de vista del otro usualmente crea seguridad y lo anima a comprometerse. Si haz tenido éxito con los pasos anteriores entonces será fácil construir una solución sostenible.

Práctica, práctica y práctica
El arte de la conversación es como cualquier arte—con práctica continua adquirirás habilidad y facilidad. Aquí te dejo unas pequeñas sugerencias adicionales.

• Un resultado exitoso dependerá de dos cosas: cómo estás tú y qué dices. Tu posición frente a la situación —si te muestras curioso, comprometido, tranquilo, dispuesto a encontrar una solución— influenciará enormemente todo lo que digas.
• Reconoce la energía emocional —tuya y la de tu interlocutor— y dirígela hacia un propósito útil.
• Conoce y regresa a tu propósito en los momentos difíciles.
• No te tomes los ataques verbales personalmente. Ayuda a tu compañero a enfocarse en lo que realmente están tratando de resolver.
• No pretendas que tu interlocutor pueda ver las cosas desde tu punto de vista.
• Practica con un amigo antes de sostener “la verdadera conversación”.
• Practica la conversación mentalmente. Intenta percibir varias posibilidades y visualízate manejándote en ella con facilidad. Imagínate alcanzando los resultados de deseabas.

10 Consejos para aumentar nuestra eficiencia

1. Sea claro en el resultado final deseado.
Esto podría sonar obvio, pero es sorprendentemente fácil saltearse este paso. Sea lo más claro posible sobre lo que quiere lograr a través del trabajo, lo visión y la misión. Asegúrese de que sabe exactamente cómo será el éxito y como llegará allí. Siendo “más” en algo no es un objetivo claro- sin importar de lo que quiera ser más (más saludable, más paciente, más relajado, más productivo, etc). Establezca y elija un objetivo concreto y sabrá cuando haya llegado allí.

2. Cree un calendario y establezca hitos en el camino.
Establezca una fecha para lograr sus resultados, esto es clave en el liderazgo. Anote en el calendario los “hitos” para usted mismo. En otras palabras, identifique las fechas en que planea lograr pasos específicos hacia su objetivo. Esto lo ayudará a mantenerse en camino y reconocer la necesidad de hacer algunos ajustes (si está teniendo dificultades en lograr sus hitos que ha identificado) a medida que avanza.

Habitos y eficiencia


3. Utilice plazos para permanecer en camino.

Elimine la mayor cantidad de vaguedad e incertidumbre que pueda. Si tiene un paso difícil para hacer o se está complicando, establezca para usted mismo un plazo. Podría decidir escribir 3 páginas de su novela antes de las 3 de la tarde, ir al gimnasio 3 veces a la semana, o tener su tarjeta de crédito organizada para una fecha específica. Los plazos pueden ser útiles cuando está luchando para tomar una decisión y se siente atascado. Establezca plazos y comprométase a avanzar tomando una decisión antes de que llegue la fecha límite.

4. Maneje su obseción por el perfeccionamiento.

Para construir la vida que anhelamos, nada nos dejara fuera de carrera tan rápido o nos descarrilará totalmente como nuestro perfeccionamiento interior. La perfección, en el trabajo o en cualquier ámbito, es algo que raramente logramos y a veces no es necesaria. La creencia de que tenemos que tener algo perfecto antes de considerar dar el siguiente paso es una gran forma de llegar a ningún lado. Trabaje en desarrollar una conciencia en donde su deseo por excelencia es trabajar para usted y cuando haya superado cualquier definición de utilidad. Hay un concepto llamado el Principio de Pareto que debería considerar. El principio de Pareto establece que el 20% de nuestros esfuerzos producen un 80% de nuestros resultados. El 80% adicional de nuestros esfuerzos sólo va a resultar en el 20% adicional de los resultados. De acuerdo con este principio, el primer objetivo de nuestro esfuerzo es el uso más productivo de nuestro tiempo. Pasar tiempo en la parte final del trabajo para hacer a algo “perfecto” es, a veces, tiempo intenso y no productivo.

5. Cree un ambiente para el éxito.
Rodéese con lo que necesita para mantenerse en camino, crea en usted mismo, y permanezca centrado en su objetivo. Si está tratando de perder peso, no llene su cocina de comida chatarra. Si está iniciando un nuevo negocio, despeje el espacio de oficina que necesita y reúnase con gente que lo aliente y crea en lo que está haciendo. Si está recortando y ahorrando gastos, no gaste su tiempo libre en el shopping. En su lugar, asegúrese de tener recordatorios frecuentes de por qué su trabajo duro va a pagar por usted.

6. Consiga apoyo.
Quizás la parte más importante de su entorno es la gente que está en él. Cree un sistema de apoyo. Encuentre personas que sepan sobre su objetivo y crean en usted. Lo ideal sería que incluya a gente que trabaje hacia el mismo objetivo o hacia uno similar. Esto no crea competencia sino apoyo. Le va a gustar tener alguien en su esquina que recuerde por qué su objetivo es importante en esos días oscuros en los que no puede. Va a querer un equipo de apoyo que crea en su habilidad de triunfar y que le recuerde esto cuando más lo necesite.

7. Sea responsable.
No sé por qué, pero muchos de nosotros trabajamos mejor cuando tenemos que rendirle cuentas a alguien. Decirle a alguien más que estamos comprometidos a hacer algo, y saber que él lo comprobará y nos preguntará como lo hicimos, es un motivador poderoso.

8. Sea flexible.
La vida pasa y las cosas no siempre van de la forma en que estaban previstas. A veces se aprende que algo no funciona y va a tener que probar con un plan diferente. Si algo no funciona, no lo vea como una falla, véalo como un dato. Utilice lo que aprendió para reajustarlo y cambiar su curso si es necesario. Esto es clave en el líder.

9. Encuentre un mentor.

No hay necesidad de volver a inventar la rueda. Es probable que, sin importar lo que esté intentando hacer, alguien ya haya tenido éxito con algo similar o sabe algo que usted no. Incluso aún los Atletas Olímpicos -los mejores del mundo en lo que hacen- tienen entrenadores. Encontrar a alguien que tenga la experiencia para ayudarlo a despegar puede ayudarlo a lograr lo que quiere con mayor rapidez y facilidad.

10. Celébre.
Las personas con grandes logros tienden a tentarse de saltear este paso. Es fácil acostumbrarse a tener la nariz en el próximo proyecto antes de terminar el primero. NO se saltee celebrar los hitos y metas que alcanzó. La pausa que toma para felicitarse a usted mismo le dará energías, lo motivará y hará crecer su confianza para sus proyectos futuros. Además, al pararse en la cima de la montaña y ver hasta qué punto ha llegado, es una experiencia increíble.

Reflexiones y pensamientos para no olvidar

Tal vez muchas de estas reflexiones sean un lugar comun, pero no por ello deben ser pasadas al olvido.

¿Eres el jardinero de tu propia vida?

Imagínate un campo en una granja abandonada, imagínalo en todo su esplendor, cubierto de vegetación, de aves, imagina todo el magnífico escenario. Inspecciona el lugar, ves maquinarias de arado oxidadas al igual que pedazos y piezas de esto y aquello. Hay un viejo tractor que parece como si hubiera clavado sus ruedas a la mitad de su trayecto y dijera: Eso es todo, estoy realizado. Lo que una vez fue una prolija parcela campestre se ha convertido en un lugar lleno de matas y cardos, un lugar descuidado. Imagínate que fuera tu tarea, o incluso tu pasión, cuidar de este lugar, recuperar el campo y hacer florecer en su lugar un hermoso jardín.

Paso uno: Detente un rato largo a respirar un poco y a imaginar y planificar tu vida.

Paso dos: Limpiar el desorden.
Todos podemos usar una gran dosis de simplificación en nuestras vidas. Gran parte del tiempo se gasta en pasar por encima, rodear, y saltar todas nuestras “cosas”. Una manera fácil de comenzar esta purgación es reservar el tiempo y los recursos para hacer una limpieza minuciosa y literal de tu vida. Desde el gabinete de los archivos y de la cocina, hasta los estantes del armario, ve habitación por habitación, por dentro y por fuera, vaciando todo lo que consideres que no forma parte de tu vida ideal. Contrata un ayudante, recluta un amigo. Este es uno de los pasos más efectivos y poderosos que puedes realizar para “aligerar tu carga”. Crea espacio dramáticamente, reduce distracciones y por lo tanto, te permite concentrarte en el camino deseado.

Desarrollo de la propia vida

Paso tres: Delegar.
Pide ayuda. Explota recursos sin explotar. Invierte en este proceso y estarás invirtiendo en ti mismo y en la vida que deseas!

Paso cuatro: Di No: un modo poderoso para prevenir la invasión del desorden y que es frecuentemente pasado por alto es “Decir No”.
Sé claro en lo que quieres y en lo que no, y di No más frecuentemente. El desorden viene bajo muchos disfraces. Hay del tipo que se derrama fuera del sótano y del que se muestra como un exceso de reservas. Di No a tus amigos que esperan que hagas cosas que no están en tu lista. Hay veces que decir Si a alguien más implica decirte No a ti mismo.

No importa cuán profundo y complicado sea el desorden, todos estamos al alcance de un peso más liviano, y una vida más ligera. Unas pocas decisiones y unas pocas acciones pueden crear grandes milagros. ¿Cómo se sentiría tener una vida libre de desorden, bien cuidada, y guiada por un plan maestro? Se sentiría más libre, ligera puesto que habrá menos cosas bloqueando tu camino; y más cosas interesantes como nuevas ventanas de tiempo e inspiración abiertas frente a ti para hacer más de lo que amas.

Conviértete en un jardinero experto de tu propia vida. Limpia tu terreno, busca amigos y recursos que te ayuden en cada paso del camino, elige sabiamente que plantarás y qué quitarás, y recoge las recompensas de una cosecha abundante en todas las áreas de tu vida.

Acción, reacción y creación

Gandhi decía que la acción tiene que ser una creación y no una reacción. Lo que quería decir, me parece, es que la reacción como respuesta a una acción tiene muy poco de creativa y de genuina, porque queda presa de la acción de la cual depende. De este modo, una reacción es siempre un acto muy condicionado por la acción ante la cual, justamente, reacciona.

Por eso, en nuestras acciones hemos de ser creativos, tratando de desprendernos de la influencia de las acciones que padecemos para comenzar a manifestar nuestro ser genuino y profundo a través de nuestros actos. Cuando nos pegan en una mejilla, decía Jesucristo, podemos también poner la otra mejilla, ser creativos, en vez de devolver el golpe, siendo reactivos. Un acto creativo habla de nosotros; un acto reactivo, en cambio, no habla de nosotros sino de la acción de otra persona de la cual depende. La reacción nos mantiene presos; la creación, en cambio, nos hace libres, genuninamente humanos.

Por Hugo Landolfi

Expansión de la conciencia y felicidad

Una de las acepciones que podemos utilizar para comprender aquello a lo que la palabra conciencia se refiere, implica asociarla con nuestro modelo interpretativo de la realidad. Así, nuestra conciencia, entendiendo por esto a todo el mundo del que somos concientes, y cómo es él mismo, es nuestro estado de conciencia actual.

Si también dijimos que nuestra capacidad de ser felices se encuentra relacionada con dicho modelo, podemos decir que el camino a la felicidad es un camino de expansión de la conciencia. Esta expresión, “expansión de la conciencia”, se refiere a un camino mediante el cual el modelo interpretativo de una persona se va ajustando cada vez más a la realidad. A lo que el mundo en verdad es y no a lo que creemos en nuestro modelo que es. Podemos asociar, entonces, la felicidad a nuestra capacidad para ser realistas, en el sentido de que nuestro modelo interpretativo, del cual nunca vamos a poder deshacernos, sea lo más fielmente parecido a la realidad. A modo de ejemplo podemos plantear una comparación: si el modelo interpretativo que poseemos de la realidad fuera como una fotografía de la misma, podemos decir que el mismo se ajustará tanto más a la realidad cuanto más realista sea la fotografía. El problema es que vivimos en mundos interpretativos notablemente distorcionados, los cuales si los comparamos con la realidad, no se parecen casi en nada. Por eso sufrimos y somos infelices, porque creemos que nuestro mundo distorisionado es el mundo real. Creemos que nuestro mapa es el territorio, pero hemos de recordar que el mapa siempre será un mapa, y que el territorio será siempre algo mucho más grandioso y extraordinario de lo que cualquier mapa pueda representar.

Ser felices se encuentra, entonces, al alcance de la mano. No es fácil, por supuesto, pero es posible. Debemos expandir para ello nuestra conciencia actualizando nuestro modelo intepretativo para que, cada vez más y paulatinamente, se parezca a la realidad.

Conciencia de la víctima y el protagonista

El modelo de víctima a protagonista, plantea y propone abandonar una de las mayores distorsiones interpretativas de las personas. El mismo se encuentra en la base de muchos problemas y sufrimientos de las personas, además que incluye el problema de la responsabilidad humana. Realizar el pasaje de víctimas a protagonistas, lo cual vamos a intentar ayudarlo a realizar, es simplemente un primer y pequeño paso en el camino de la expansión de la conciencia y, por ende, un gran paso en el camino de la felicidad.

Tomado del libro “De víctima a protagonista” de Hugo Landolfi

Desarrollando la intuición

Todos podemos desarrollar nuestra conciencia para incrementar nuestra intuición. Para ello debemos entender que nuestro sistema intuitivo nos está hablando todo el tiempo, a cada momento. Pero ¿realmente lo estamos escuchando? Escuchar la voz de nuestra intuición y comprenderla puede ser realmente crítico al momento de triunfar en la vida. Ya en tu trabajo, en tus relaciones, ya en tu creatividad, ya en tus planes al futuro: tu intuición siempre te guiará.

Afortunadamente podemos desarrollar esta habilidad en nuestro propio beneficio. Sin embargo esto requiere tanto de paciencia como de práctica. Se parece mucho a aprender un deporte nuevo o tocar un instrumento musical. Desarrollar la intuición es una inversión sumamente rentable, a corto y largo plazo.

Absolutamente todas las personas tenemos intuiciones, por lo que este desarrollo no es excluyente a ningún ser humano. Nuestra intuición es uno de nuestros sentidos innatos; esto quiere decir que nacemos con ellos, al igual que por ejemplo el olfato. Es un don natural. Utilizar esta intuición es algo muy natural: es aquello que las personas hacían antes de que hubiera teléfonos, celulares, mensajería instantánea y muchas otras formas de comunicación.

A continuación te presentamos algunos pasos breves para desarrollar este sentido tan importante:
Intenta con un poco de meditación. Un modo excelente de incrementar tu intuición es por medio de la meditación. Meditar es algo muy sencillo incluso para cualquier principiante. Simplemente siéntate en un lugar cómodo y concéntrate en tu respiración. Un principiante debería empezar con un período de 10 a 15 minutos de meditación. Realmente se ha probado que meditar mejora considerablemente la intuición.

Di una plegaria o una oración religiosa. Cuando nos conectamos con nuestra intuición, nos estamos conectando con Dios para pedirle su guía. ¿Qué mejor modo de iniciar este proceso que diciendo una plegaria o una bendición a Dios? La intuición no es un tema religioso pero sí es espiritual. Conectarte a tu lado espiritual también incrementa tu intuición.

Busca la clarividencia. La clarividencia es el medio que tiene tu intuición para enviarte imágenes a través del ojo de la mente. Es también un camino a la felicidad. Tal vez veas una imagen de tu hermana cuando intuyas que debes llamarla. O puedes ver una imagen del tipo de auto nuevo que sería más conveniente comprar para ti y tu familia.

Escucha a la clariaudiencia. La clariaudiencia es la intuición hablándonos en susurros y a veces en forma de música u otros sonidos armoniosos. Presta atención cuando tu intuición te envíe sonidos que te guían o te transmiten algún mensaje. Muchas personas tienen una intuición que les habla a través de sensaciones empáticas. Cuando eres empático usualmente sientes las emociones de las otras personas y sus condiciones físicas. Sientes lo que tu cuerpo está tratando de decirte acerca de las personas y del mundo que te rodean.

Conoce el clariconocimiento. El clariconocimiento es uno de los sentidos más interesantes porque las personas no sienten una sensación o ven o escuchan nada—simplemente saben cosas. Pero no saben realmente cómo es que saben aquello. Presta atención si en algún momento sabes de repente cosas a las cuales prácticamente no tienes acceso. Seguramente sea tu intuición hablándote por medio del clariconocimiento.