Ago 26

Aristóteles decía que “La excelencia moral es el resultado de nuestros hábitos. Nos hacemos justos realizando repetidamente actos de justicia. Nos hacemos valientes realizando repetidamente actos de valentía”.

Este modo de lograr la excelencia puede trasladarse casi a cualquier ámbito de operaciones del ser humano. Así, por ejemplo, podemos decir que nos hacemos buenos realizando repetidamente actos de bondad. El realizar repetidamente determinadas acciones, no de modo automático sino voluntariamente, lleva a la formación en nosotros de determinados hábitos que, si son buenos y acordes a la naturaleza humana, pueden ser llamados virtudes. Una virtud es simplemente un hábito bueno, mientras que un vicio es un hábito malo o contrario a la naturaleza humana.

La excelencia, sin importar del campo en que se aplique, no es un simple acto sino un conjunto de actos constantes orientados a perfeccionar nuestras artes en el campo de que se trate. Esta realización constante de actos generará en nosotros hábitos buenos o virtudes. Ser excelente, entonces, significa ser virtuoso o, más simplemente, ejercitar actos acordes a la naturaleza humana y vinculados a la actividad en la cual queremos lograr la excelencia.

Para finalizar, enconces, podemos decir que lo que nos hace ser lo que somos es lo que elegimos hacer mediante actos y obras momento a momento; nuestras acciones constantes y repetidas. Así, entonces, somos lo que hacemos a cada momento. Eso nos define.

Por Hugo Landolfi

Ago 08

La palabra, que se aplica en el liderazgo y el coaching, visión proviene del latín visio que significa ver o acción de ver. Preliminarmente, entonces, podemos decir que la visión es un acto de ver, una acción llevada a cabo por la persona humana, en la que ve algo. Este ver debe diferenciarse del simple mirar. La acción de mirar es, en principio, superficial, mientras que el acto de ver alcanza una profundidad que escapa a la mera mirada. Así, entonces, la visión es un acto de ver en profundidad. Pero, ¿qué es lo que se ve a través de la visión? Se ve un concepto abstracto idealizado que se encuentra dentro de nuestro intelecto.

Este concepto abstracto puede ser complejo, pues puede contener varias partes o estar integrado por diversos factores o ideas parciales. El mismo se encuentra íntimamente relacionado con los valores que poseemos. Es de allí, es decir, del carácter de valor que tiene la visión, de donde proviene su carácter de ser querido y anhelado por las personas. De su carácter de valor proviene su influencia atractiva hacia nosotros. Si no lo consideraríamos valiosa, la visión nos sería indiferente y no produciría en nosotros el carácter de imán atractivo y entisiasmativo que tiene. Resumiendo, entonces, podemos decir que la visión consiste en un acto de ver en profundidad un concepto o idea mental abstracta en la cual se manifiesta algo querido o anhelado por nosotros. El hecho de que sea querido por nosotros se fundamenta, repetimos, en la influencia de los valores de la persona en la visión misma.

La visión, por lo tanto, no es un objeto. Algunos consultores entienden a la visión de esta manera, lamentablemente. La visión es un simple acto de ver. Lo que se ve durante el acto de ver es un concepto o idea mental que posee un carácter ideal para nosotros. Este ideal nos atrae y nos entusiasma. Esta atracción y entusiasmo es lo que pone en mecanismo en el ser humano las fuerzas para realizar las acciones que transformen a ese ideal, una simple concepción mental, en un resultado o logro concreto en el mundo. Así, entonces, la finalidad de la visión implica ejercitar un acto de visión donde vemos un estado ideal futuro deseado. Ese acto de ver nos brinda la energía para que realicemos la tarea que transforme el ideal en algo concreto. La visión, cuando es grupal, se transforma en una idea compartida entre el grupo de personas.

Tomado del libro de práxima aparición “La esencia del liderazgo” del filósofo Hugo Landolfi.

Ago 06

Durante el mes de agosto de 2008, todos los pedidos de nuestro libro “De víctima a protagonista”, llevarán de regalo un ejemplar adicional para que puedan regalar a aquellas personas a las cuales quieren ayudar a crecer. Es decir, si pides y pagas por un libro, recibirás dos. Seguidamente un video donde explico algunos puntos clave del libro:

Pueden realizar el pedido en línea en este enlace.

Jul 30

Confucio, el pensador de origen chino que vivió entre el 551 y el 478 antes de Cristo, ha dicho sobre el tema de la coherencia entre los actos y las obras de las personas:

“Un caballero debe siempre avergonzarse si sus palabras son mejores que sus actos”.

Esto nos debe llevar a la reflección de un tema que se toca en mi reciente libro, Construye tu obra y rómpete, según el cual podemos decir que lo que hace al ser humano ser genuinamente un ser humano son sus actos y obras, y no sus palabras. Nada más facil que hablar; nada más difícil, por cierto, que actuar. Luis de Góngora decía: “Las palabras cera; las obras acero”.

Jul 05

El filósofo Hugo Landolfi ha publicado su nuevo libro denominado “Contruye tu obra y rómpete“. El subtítulo de la obra dice: Un relato sobre un viaje hacia las entrañas del sentido de la vida. Según el autor, el libro trata sobre temas como el sentido de la vida, el mérito que tienen nuestras acciones y obras y la finalidad de la vida del ser humano, entre otros temas.

Construye tu obra y rompete

El desarrollo del libro se realiza a través de diálogos que tienen un abuelo y sus dos nietos adolescentes, una mujer y un muchacho, miestras realizan una salida de campamento por los alrededores del poblado en que habitan. Para quienes requieran más información y deseen comprarlo en línea, pueden hacerlo desde este enlace.