mar 21

Una de las aberraciones más extendidas en las organizaciones tiene que ver con la creencia de que el liderazgo se fundamenta en un rol nominal. Es decir, que con el solo hecho de ser alguien denominado “líder”, esa persona será, automáticamente, líder. Las empresas de hoy en día —que sinceramente no entienden mucho de liderazgo— estimulan a sus empleados que ocupan puestos directivos, o que tienen personas a su cargo, a hacerse llamar líderes. Esta conducta que parecería superficialmente inocua es, en realidad, profundamente nociva. El fundamento del desacierto es creer que el nombre de algo hace al ser esencial de ese algo; cuando, en realidad, es al revés. No por el hecho de que alguien sea llamado líder será líder; sino que, al contrario, podrá ser llamado líder cuando sea genuinamente un líder. Estamos frente al caso del nominalismo aplicado del liderazgo, del que ya hablamos anteriormente.

El grado de confusión y desconfianza que genera en los equipos organizacionales el ejercicio del nominalismo en el liderazgo es notable. Dado que un nombre o título ficticio es algo que debe imponerse por la fuerza —al contrario de lo que sería un acaecimiento natural en la aplicación de un nombre—, este ejercicio afecta la salud colectiva de los liderados y de toda la organización. Llamar a las cosas —e incluso a los líderes— con nombres que no les corresponden naturalmente, produce notables confusiones, genera desprecio, aumenta la disfuncionalidad y la desorganización operativa. Enferma a la organización; sea una empresa, una familia o un equipo deportivo. Además, el nominalismo brinda un mensaje macabro, ya que dice: “No hace falta transformarse genuinamente en algo para llevar el nombre o título que le corresponde, sino simplemente parecerlo”. El drama de ser o parecer, por ende, también extiende sus tentáculos en nuestra materia.

Otra creencia errónea implica la suposición de que llamar a alguien líder, aunque no lo sea, podrá estimularlo a transformarse en uno. Si seguimos cuidadosamente las explicaciones anteriores respecto de lo que el liderazgo significa, llegaremos a la clara conclusión de que no hay manera de que eso suceda. El liderazgo es una elección consciente que surge desde el interior de la persona y no de los estímulos del medio que la rodea. El nombre nunca llevará a la esencia, pues no es el camino en que se desarrolla el perfeccionamiento personal. Al contrario, es la esencia —lo que genuinamente se es— lo que ha de llevar al nombre.

Tomado de nuestro libro “La esencial del liderazgo” de próxima aparición

ene 22

Nuestras sociedades están tan enfermas en cuanto a sus valores y aspiraciones, que no nos cansamos de descubrir personas que trascienden a los medios masivos de comunicación en forma constante por los motivos equivocados, por motivos que no son trascendentes. El asunto de fondo que quiero tratar aquí no es la trascendencia de las personas en sí mismas, lo cual es todo lo respetable y admitible que se quiera, sino los motivos de dicha trascendencia. Nuestras sociedades están tan confundidas, que los nuevos (y viejos) ídolos de barro nos siguen mostrando su trascendecia y, a la vez, sus precarios motivos y méritos de trascencia. Hablábamos hace poco de la blogger Cumbio al respecto.

Marcelo Tinelli en la revista Caras

Lamentablemente ya no somos una sociedad que admira lo magnánimo, lo genial y lo grandioso; las manifestaciones más grandes y más puras del espíritu humano; las cumbres supremas de la raza humana. No. Somos una sociedad que admira y desea la mediocridad, el mérito de no tener mérito, la fama gratuita, los bienes materiales que nunca terminan de satisfacer, las cáscaras vacías, los personajes huecos, los maestros de la desgracia y la decadencia.
Bambino Veira

Como padres, maestros y educadores: ¿Qué rol nos toca? Esencialmente denunciar el absurdo de este modus operandi, demostrando en cuanta ocasión sea posible el triste destino al que nos conduce este tipo de actitudes. Recomiendo, al respecto, una relectura de mi artículo: El modus operandi de los gestores de la TV basura es análogo al de los narcotraficantes.

ene 06

Un probervio chino dice que “Si no cambiamos la dirección de nuestros pasos, terminaremos llegando allí adonde nos dirigimos”. ¡Cuánto sentido común! Una sencilla definición de locura podría decir que es loco creer que llegaremos a determinado destino cuando nuestro pasos no se realizan en el camino que lleva a dicho destino. Así, no podremos llegar a ser guitarristas si estamos estudiando piano (o si no estudiamos nada), y tampoco llegaremos a ser Arquitectos si estudiamos veterinaria (o si no estudiamos nada). ¿Puede el hombre contemporáneo “llegar a ser” si recorre solamente el camino del parecer? ¿Puede el médico llegar a ser médico si solo simula ser un médico? ¿Puede acaso alguien llegar a algún lado sino no recorre exactamente el camino que conlleva hacia el destino querido? ¿No es ese el drama de nuestro mundo y del ser humano contemporáneo? Veamos.

¿Qué es “llegar a ser” para el ser humano? Si el ser humano es un ser tal que se auto construye en su humanidad, es decir, en su ser auténticamente humano, el “llegar a ser” del ser humano es, justamente, llegar a ser humano, a desarrollar en forma plena y lo más perfectamente posible en este mundo su humanidad )o su esencia) plasmada en actos y en obras. Mi libro “Construye tu obra y rómpete” habla de ello. El ser humano viene al mundo en un estado de escaso desarrollo y perfeccionamiento. Una de las tareas del ser humano en esta vida es desarrollar y perfeccionar todas sus dimensiones, incluyendo la esfera física, la esfera psíquica y emocional, la esfera mental e intelectual, y por último la esfera espiritual.

La diferencia del ser humano con respecto a otros seres de este mundo (como los animales) es que en el ser humano su desarrolo y perfeccionamiento dependen de su inteligencia y voluntad, de tal manera que es algo que él tiene que contruir diarimente. El animal no tiene que hacer nada de por sí, salvo lo que su instinto le manda. El ser humano debe poner todo de sí para perfeccionarse y así llegar a ser cada vez más humano, cada vez más perfecto, manifestando cada vez más las potencialidades que guarda su esencia.

¿Pero qué hace el hombre medio de hoy? Recorriendo un camino que no conduce allí adonde quiere dirigirse, busca llegar a ser desde el parecer. En el fondo, parecería que no quiere ser sino simplemente parecer. Todos sus esfuerzos están permanentemente puestos en simular ser algo que no es; en eso se juega la vida. Quiere ser bueno y virtuoso, pero al no estar dispuesto a realizar el esfuezo voluntario de recorrer el camino que lo conduce allí, se contenta tan solo con parecerlo. Vislumbra el largo y trabajoso camino que le llevará a constituirse como un hombre de raza, y por temor al esfuerzo, renuncia a ese camino y escoje un atajo: el atajo de la mediocridad. Son mediocres de raza. Vagos profesionales.

Quiere saber, pero por no estar dispuesto a realizar el esfuerzo genuino por aprender, simula su saber transformándose en un experto opinador de cuanto tema surja en una conversación. Sí, el mediocre de raza puede opinar con un aire de certeza sobre casi cualquier cosa, trivial o profunda. Habla con majestuosidad tanto de fútbol como de la existencia de Dios; tanto de botánica como de física nuclear; tanto de Aristóteles como de buenos vinos. Ah, ¡qué no daría por conversar con uno de ellos!

¿Creerá, acaso, esta raza de hombres escasamente humanos, que el arte de la simulación le deparará finalmente los bienes anhelados? ¿Creerá que simular saber le otorgará finalmente el conocimiento? ¿Tendrá la íntima convicción de que aparentando ser bueno podrá llegar a serlo genuinamente alguna vez? ¿Creerá, por fin, contradiciendo a la milenaria sabiduría china, que una persona puede llegar al objetivo propuesto sin importar el camino que tome para alcanzarlo?

Finalmente: ¿No está loco el hombre de hoy?

Por Hugo Landolfi

dic 27

¿Porque algunas personas parecen navegar a través de la vida logrando muchos éxitos, mientras que otras son incapaces de moverse y avanzar? ¿Es porque los primeros nacieron con una cuchara de plata en la boca? ¿Será porque son súper inteligentes? ¿Es porque sólo nacieron con suerte?

Bueno, la respuesta para la mayoría de las preguntas de arriba es “No“. La mayoría de la gente exitosa trabajó verdaderamente duro para llegar a donde están, a veces progresando desde orígenes muy modestos. Muchos no describirían todo el trabajo duro que pusieron a lo largo de los años como tener “suerte”. Entonces, ¿Qué lecciones puede aprender de ellos en este momento, para poder avanzar y cumplir su sueño?

Les proponemos 7 consejos que lo ayudarán a lograr el éxito en lo que quiera de la vida:

1. Tiene que creer en usted mismo y en sus habilidades, si puede concebir y creer en algo, puede lograrlo.

2. No escuche a las personas con mente pequeña que lo desalientan, le sacarán su energía y causarán que entre en duda sobre usted mismo.

3. Céntrese en el resultado final, visualice su vida perfecta y trabaje hacia ese objetivo.

4. Trate a la gente con cortesía y respeto, de la misma manera en que le gustaría ser tratado.

5. No critique sólo por el hecho de criticar, tenga en cuenta que algunas personas podrían no tener las oportunidades que usted tiene en la vida.

6. Nunca pierda de vista su objetivo. Incluso aún en los tiempos más malos, crea en que las cosas van a mejorar. Recuerde decir “Esto también deberá pasar”.

7. Busque ayuda cuando la necesite y présatele atención a quienes ya hayan logrado el éxito que usted está soñando.

dic 04

1. Sea claro en el resultado final deseado.
Esto podría sonar obvio, pero es sorprendentemente fácil saltearse este paso. Sea lo más claro posible sobre lo que quiere lograr a través del trabajo, lo visión y la misión. Asegúrese de que sabe exactamente cómo será el éxito y como llegará allí. Siendo “más” en algo no es un objetivo claro- sin importar de lo que quiera ser más (más saludable, más paciente, más relajado, más productivo, etc). Establezca y elija un objetivo concreto y sabrá cuando haya llegado allí.

2. Cree un calendario y establezca hitos en el camino.
Establezca una fecha para lograr sus resultados, esto es clave en el liderazgo. Anote en el calendario los “hitos” para usted mismo. En otras palabras, identifique las fechas en que planea lograr pasos específicos hacia su objetivo. Esto lo ayudará a mantenerse en camino y reconocer la necesidad de hacer algunos ajustes (si está teniendo dificultades en lograr sus hitos que ha identificado) a medida que avanza.

Habitos y eficiencia


3. Utilice plazos para permanecer en camino.

Elimine la mayor cantidad de vaguedad e incertidumbre que pueda. Si tiene un paso difícil para hacer o se está complicando, establezca para usted mismo un plazo. Podría decidir escribir 3 páginas de su novela antes de las 3 de la tarde, ir al gimnasio 3 veces a la semana, o tener su tarjeta de crédito organizada para una fecha específica. Los plazos pueden ser útiles cuando está luchando para tomar una decisión y se siente atascado. Establezca plazos y comprométase a avanzar tomando una decisión antes de que llegue la fecha límite.

4. Maneje su obseción por el perfeccionamiento.

Para construir la vida que anhelamos, nada nos dejara fuera de carrera tan rápido o nos descarrilará totalmente como nuestro perfeccionamiento interior. La perfección, en el trabajo o en cualquier ámbito, es algo que raramente logramos y a veces no es necesaria. La creencia de que tenemos que tener algo perfecto antes de considerar dar el siguiente paso es una gran forma de llegar a ningún lado. Trabaje en desarrollar una conciencia en donde su deseo por excelencia es trabajar para usted y cuando haya superado cualquier definición de utilidad. Hay un concepto llamado el Principio de Pareto que debería considerar. El principio de Pareto establece que el 20% de nuestros esfuerzos producen un 80% de nuestros resultados. El 80% adicional de nuestros esfuerzos sólo va a resultar en el 20% adicional de los resultados. De acuerdo con este principio, el primer objetivo de nuestro esfuerzo es el uso más productivo de nuestro tiempo. Pasar tiempo en la parte final del trabajo para hacer a algo “perfecto” es, a veces, tiempo intenso y no productivo.

5. Cree un ambiente para el éxito.
Rodéese con lo que necesita para mantenerse en camino, crea en usted mismo, y permanezca centrado en su objetivo. Si está tratando de perder peso, no llene su cocina de comida chatarra. Si está iniciando un nuevo negocio, despeje el espacio de oficina que necesita y reúnase con gente que lo aliente y crea en lo que está haciendo. Si está recortando y ahorrando gastos, no gaste su tiempo libre en el shopping. En su lugar, asegúrese de tener recordatorios frecuentes de por qué su trabajo duro va a pagar por usted.

6. Consiga apoyo.
Quizás la parte más importante de su entorno es la gente que está en él. Cree un sistema de apoyo. Encuentre personas que sepan sobre su objetivo y crean en usted. Lo ideal sería que incluya a gente que trabaje hacia el mismo objetivo o hacia uno similar. Esto no crea competencia sino apoyo. Le va a gustar tener alguien en su esquina que recuerde por qué su objetivo es importante en esos días oscuros en los que no puede. Va a querer un equipo de apoyo que crea en su habilidad de triunfar y que le recuerde esto cuando más lo necesite.

7. Sea responsable.
No sé por qué, pero muchos de nosotros trabajamos mejor cuando tenemos que rendirle cuentas a alguien. Decirle a alguien más que estamos comprometidos a hacer algo, y saber que él lo comprobará y nos preguntará como lo hicimos, es un motivador poderoso.

8. Sea flexible.
La vida pasa y las cosas no siempre van de la forma en que estaban previstas. A veces se aprende que algo no funciona y va a tener que probar con un plan diferente. Si algo no funciona, no lo vea como una falla, véalo como un dato. Utilice lo que aprendió para reajustarlo y cambiar su curso si es necesario. Esto es clave en el líder.

9. Encuentre un mentor.

No hay necesidad de volver a inventar la rueda. Es probable que, sin importar lo que esté intentando hacer, alguien ya haya tenido éxito con algo similar o sabe algo que usted no. Incluso aún los Atletas Olímpicos -los mejores del mundo en lo que hacen- tienen entrenadores. Encontrar a alguien que tenga la experiencia para ayudarlo a despegar puede ayudarlo a lograr lo que quiere con mayor rapidez y facilidad.

10. Celébre.
Las personas con grandes logros tienden a tentarse de saltear este paso. Es fácil acostumbrarse a tener la nariz en el próximo proyecto antes de terminar el primero. NO se saltee celebrar los hitos y metas que alcanzó. La pausa que toma para felicitarse a usted mismo le dará energías, lo motivará y hará crecer su confianza para sus proyectos futuros. Además, al pararse en la cima de la montaña y ver hasta qué punto ha llegado, es una experiencia increíble.

oct 19

Una parte de nosotros busca constantemente la seguridad y la comodidad, y aborrece el cambio o los desafíos: el desarrollo personal. Mientras que otra parte quiere intentar cosas nuevas y tomar riesgos, una parte de nosotros está cansada de las otras partes. Otra parte teme por nosotros. Así, ase puede decir que dentro nuestro tenemos una comunidad de matones, de amorosos amigos y de genios creativos. A veces sentimos que se ha desatado una batalla entre ellos y nos preguntamos qué parte ganará.

La personalidad humana es un colectivo de caracteres, y no incluye una única característica. Nosotros tomamos diferentes decisiones y realizamos actos diferentes dependiendo de quién está sentado en el asiendo del conductor ese día. ¿Entonces qué parte de nosotros toma nuestras decisiones? ¿Qué parte de nosotros sabe qué es lo mejor para nosotros? ¿En qué parte debemos confiar? ¿Cómo solucionamos todo esto?

Conciencia y vida

Bueno, en verdad no es una cuestión de solucionar nada. Como Einstein explicó maravillosamente: No podemos resolver un problema desde el mismo nivel de conciencia que creó el problema en primer lugar. El crecimiento o la madurez viene naturalmente, no se lo entiende ni se lo llama. Es la autenticidad.

Realmente no importa a qué decisiones nos enfrentemos, cuáles sean nuestras metas y sueños. Y no importa si las decisiones que debemos tomar parecen ser grandes o pequeñas como estas: ¿debo mudarme de esta casa a esta otra? ¿debo casarme con el joven de La Plata o con el de Córdoba? ¿debo usar los zapatos azules o rojos? Cualquiera de estas preguntas puede volvernos locos. Si tienes una personalidad fuerte ya sabes esto. Quieres vivir tu verdadera forma de ser. Quieres ser tu yo más auténtico y tomar las mejores decisiones posibles. Todas las decisiones pueden parecerte enormes para ti. Entonces ¿Qué tenemos que hacer?

Bueno, como Einstein sugiere, necesitamos movernos en diferentes niveles de conciencia. El antiguo ser humano no entiendía esto. Tiene opiniones y está pegado a ellas. Tiene sentimientos y se deja llevar por ellos. Y si sus propios pensamientos y sentimientos no le proveen respuestas con las que se sienta cómodo, tiene otras personas con las que puede consultar hasta encontrar alguien que le ofrezca un consejo que desee tomar. Cuando se trata de tomar decisiones significativas y conmovedoras, nos resulta sumamente agotador y menos que satisfactorio, pero aún así lo hacemos.

Al dejar de enfocarnos en nuestro mundo físico, incluso por unos pocos minutos cada mañana y cada noche, se nos abre un campo nuevo de nuestra conciencia. Cuando deliberadamente cultivamos una relación personal con nuestro Yo más elevado, con nuestra espiritualidad, este campo de conciencia se vuelve más accesible. Con práctica podemos aprender el lenguaje de este Yo, antes oculto a nuestra visión. Y cuando lo hacemos, recibimos una guía que no encontraremos en ningún otro lado.

Este es el proceso evolutivo que está ocurriendo hoy en día en muchas de las personas del mundo entero. Todos estamos, cada uno a su propio modo, moviéndonos desde nuestra ordinaria perspectiva humana a una nueva extraordinaria. El nuevo Ser Humano está dando un paso adelante como una persona completa—alineada y conectada con su gran Naturaleza Espiritual.

Las elecciones hechas desde este nivel de conciencia se sienten en todo el cuerpo. Resuenan en el corazón y aparecen como soluciones creativas a problemas ordinarios. Se sienten como un conocimiento interno bien sólido. Sí, toma mucha práctica aprender el lenguaje que nuestro Yo espiritual utiliza para darnos a conocer este conocimiento. Y requiere incluso más práctica confiar en los mensajes que estamos recibiendo y actuar en base a ellos. Convertirse en una persona completa es un proceso sumamente excitante y liberador y es el primer paso para construir la vida que queremos.

oct 16

En días pasados me han realizado una entrevista radial en el programa Café Holístico, conducido por el Licenciado Pablo Nachtigall, que se emite por Radio Palermo de Buenos Aires. El tema del programa y de la entrevista fue el liderazgo, y me han realizado, entre otras, las siguientes preguntas: ¿Qué es el liderazgo? ¿Líder se nace o se hace? ¿Cuáles son los lugares u organizaciones donde es más importante el liderazgo?

Seguidamente podrán escuchar el audio de la entrevista completa y apreciar mis respuestas sobre el tema. Espero que escriban sus comentarios y opiniones.

oct 07

La superación personal es la mejor manera de expresar la vida, el estar vivo. No se trata de detener algo en tu vida, y esperar que desaparezca. Una de las formas más comunes de auto-superación es el despojo de los hábitos viejos y, en algunos casos, de los más insalubres. Fumar y beber son dos de las expresiones más dañinas que experimenta nuestro cuerpo. La superación personal apunta a que podamos mejorar como personas en todos nuestros ámbitos: físico, psico-emocional, mental y espiritual.

La auto superación depende, de entre otros factores, del desarrollo y maduración de la personalidad a través del incremento de la auto-confianza, la autoestima y la auto-apreciación. El perfeccionamiento personal es un proceso bastante largo, que requiere constancia y dedicación. Ciertamente va a elevar el nivel de felicidad en tu vida; y va de la mano con la mejora de la propia imagen personal. Este proceso no tiene final, pero debemos aclarar que tratar la vida como una competencia es contraproducente. Tu avance debe apuntar al desarrollo personal y espiritual. Es una orientación hacia el aprendizaje de nuevos enfoques y del hacer un uso óptimo de los talentos personales.

sep 25

Nadie puede cambiar lo que no admite. ¿Cómo podemos erradicar la pequeña voz dentro de nosotros que nos causa sentimientos de miedo y frustración? Cada vez que nos tropezamos con experiencias temerosas durante un largo periodo de tiempo, comenzamos a desarrollar una voz interna negativa, a la cual me gusta llamar Crítica Interna. Todos poseemos esta voz interior que hemos creado y nos permite vivir con nuestros pensamientos. Nuestra Crítica Interna se desarrolla mientras maduramos en la vida, como resultado de estar expuestos a experiencias negativas y temerosas. Mientras continuamos madurando en la edad adulta, esta voz comienza a fabricar duda en nuestra mente frente a cualquier oportunidad que se nos presente.

La esperanza y el miedo

Nos habla por medio de frases como “No puedes hacer esto…”, “eres muy viejo para comenzar algo así…”, “no tienes las habilidades necesarias para intentarlo…”, “¿qué van a pensar todos si tomas esta decisión?”, “acepta la vida que tienes, estás bien así como estás…”, “no mereces ser rico…” o “¿qué va a decir la gente cuando fracases?”.

Todas estas son frases que me ha gritado mi Crítica Interna a lo largo de mi vida…, hasta que decidí tomar el control de mis pensamientos y planear la vida como yo quería vivirla. La realidad es que todos construimos esta voz interna que vive dentro nuestro. Los pensamientos positivos ayudarán a acallarla. A lo largo de este texto aprenderán estrategias y actitudes prácticas que silenciarán tu Crítica Interna. No importa si tienes 20, 30, 40 u 80 años, nunca es demasiado tarde para aprender de tus experiencias pasadas y crear el mapa de la vida que deseas. Esto es de lo que se trata ser un agente del cambio. Es crecer, aprender y mejorar nuestro bienestar. Este artículo trata sobre el enfrentarse a los propios miedos y vivir la vida que escojas vivir. Solemos invertir gran cantidad de tiempo en nuestro hogar, nuestra carrera y nuestras relaciones, lo cual es algo muy bueno, pero pasamos muy poco tiempo creando un cielo seguro que poder llenar de deseos y esperanza.

Mientras viajaba dando seminarios por lo general hacía un esfuerzo consciente para hablar y observar a las personas detenidamente, con el intento de identificar si tenían un plan para su vida. He descubierto desde entonces que muchas de aquellas personas estaban experimentado fatiga, sufrían de ansiedad debido a su agenda de trabajo y se encontraban carentes de un sentido de dirección. Están realizando las tareas cotidianas y no se encuentran felices con lo que su esfuerzo está produciendo. Son su peor enemigo. Emergía claramente un sentido de frustración y desesperanza. Les pregunté a algunos de ellos si tenían algún plan para su futuro o si simplemente aspiraban algo. Lo que recibí fueron respuestas similares a “Realmente, nunca me puse a pensarlo…” y “No, no tengo nada en mente”.

Vencer el miedo con esperanza

Ciertas investigaciones sugieren que aproximadamente el 95% de las personas fracasan al proponerse metas formales que sirvan como guía para el éxito. Crear un plan personal no debe implicar grabarlo en piedra, pero sirve como una guía orientantiva. Este plan personal nos mantiene enfocados en nuestra “Visión”, actúa como mapa de ruta y esencialmente estimula nuestro actuar. Si una persona no crea un plan personal, la falta de acción durante un día servirá como catalizador para que el miedo se manifieste. Como resultado de esto muchas personas comienzan a vivir sin consuelo. Luego de años de sobrevivir dentro de esta burbuja, las personas se encuentran “sobreviviendo la vida” más que “prosperando y evolucionando en ella”. Con el fin de revertir este ciclo del miedo, necesitamos identificar los miedos que inundan nuestra vida. Este miedo, que controla nuestra falta de acción, fortalece nuestra Crítica Interna. Una vez que nos movemos dejando atrás los miedos, estaremos preparados para movernos con un plan de acción diseñado para llevarnos hacia lo que estamos llamados a ser. Aquí te presentamos cuatro preguntas que te ofrecerán un poco de claridad al momento de dejar atrás el miedo:

Los cuatro porqués:
1. ¿Por qué temo tomar las riendas de mi propia vida (o de un área específica de mi vida)?
2. ¿Por qué elegí estar donde estoy ahora?
3. ¿Por qué no puedo perseguir mi deseo de cambio?
4. ¿Por qué no estoy implementando un plan de acción?

sep 22

Paso uno: Aceptación de las circunstancias presentes y de la realidad.
Pararnos en nuestra propia verdad no implica un acto de juzgar a los demás, ni de asumir ninguna culpa, ni es algo por lo cual avergonzarse, sino que se trata de crear una vida auténtica en oposición a la vida superficial basada en las ilusiones y las decepciones de uno mismo. A veces debes admitir que tiendes a enfadarte cuando no consigues lo que quieres, o que siempre haces lo opuesto a lo que tu madre te dice que hagas, o que cuando llega la hora de un exáme no estudias todo lo que podrías. Aceptar la realidad de lo que somos es el primer paso para poder cambiar y mejorar eso que somos. Sin aceptación no hay cambio.

Paso dos: Aceptar la responsabilidad de tus acciones y tus palabras.
No fui yo, yo no lo hice. Estas frases tal vez puedan funcionar para un niño de cinco años pero no para un hombre de cuarenta. Si realmente fuiste tú quien hizo aquello, aprende de tu error, crece y sigue adelante. Si te ves constantemente en esta postura, nuestro libro “De víctima a protagonista” puede ayudarte a salir de allí.

Paso tres: Compromiso para entender y comprender las profundidades.
Anímate a hacerte las grandes preguntas existenciales como ¿quién soy? ¿De dónde vengo? ¿Cuáles son mis sueños, mis esperanzas, mis miedos? ¿Qué es lo que me detiene a estar donde deseo estar? Nuestro libro “Construye to obra y rómpete” puede ayudarte a reflexionar sobre estos temas.

Paso cuatro: Deja ir la culpa, la vergüenza, el orgullo y el ego.
El orgullo es el ancla que te mantiene fijado en el egocentrismo, lo cual puede hacerte creer que eres el centro del Universo y actuar en consecuencia. La culpa es la rama que cargas para golpearte a ti mismo cada vez que te equivocas. La vergüenza es lo que puedes sentir cuando descubres que, después de todo, eres humano.

Paso cinco: Construye firmes cimientos.
Cualquier cosa que construyas sobre cimientos débiles no durará demasiado. Elige cuatro piedras angulares para tu base que estén centradas en valores humano, como el amor, la integridad u honestidad, la compasión y tal vez la paciencia. Haz una reconstrucción total de tu sistema de creencias, una renovación espiritual descartando todo lo que no sirva a estos fines.

Paso seis: Busca las herramientas específicas que necesitas.
“Recuerda saltamontes, lo que un carpintero construye con su martillo una maestra lo construye con sus palabras”. No es una buena idea pedir prestado a tus vecinos sus herramientas, ya es hora de invertir en unas nuevas y que sean propias para dar tus propios frutos. Intenta algo diferente y si no funciona prueba con algo más, eventualmente encontrarás la herramienta que haga lo que estés buscando. No dejes de buscar tus propias y específiacas herramientas, pues sino te ocurrirá lo que dice la famosa frase: “Cuando la única herramienta que poseemos es un martillo, todo se parecerá a un clavo”.

Paso siete: La salud emocional y física cultivan la mente corporal.
El único camino hacia ellas es simplemente caminar hacia ellas, buscarlas sin detenernos y hacernos tiempo para dedicarle. Puedes enterrar tu cabeza en la arena todo lo que quieras, pero ello no impedirá que alguien pase por allí y te dé un cabezaso. Pero no hay necesidad de temer este nuevo camino puesto que ya tienes las herramientas necesarias para curarte. Aprende a ser tu propio curador; si no puedes, busca ayuda.

Paso ocho: La paz interior y silencio cultivan el espíritu.

La paz interior y el silencio espiritual llegan cuando aceptas quién eres en realidad, cuando sabes dónde estás y qué cosas te quedan por hacer. Es ese momento en el que deseas estar justo donde estás, cuando eres feliz.

Paso nueve: Despierta a tu conciencia.
Si prestas atención, te darás cuenta que estás despierto y mirando todo lo que la vida tiene para ofrecerte, incluyendo sus ilimitadas posibilidades, la dicha y sus bendiciones. ¡No más caminar dormido por tu camino de vida!

Paso diez: Camina por la vida con gracia, dignidad y gratitud.
Este es casi un imperativo y una obligación para el viaje de la vida.

Nos gustaría que compartas con nosotros cuáles han sido las herramientas que en tu vida te han ayudado a construir la vida que deseas. Escríbelo a continuación.

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