feb 10

A los terapeutas y psicólogos les quita el sueño uno de los problemas con que habitualmente se encuentran más a menudo dentro de sus consultorios: la falta de auto estima de algunos de sus pacientes. En su trabajo cotidiano dentro de sus consultorios, tratan de reforzar y estimular la misma con las técnicas y procedimientos más sofisticados y novedosos. La mayoría de tales procedimientos, a nuestra manera de ver, fracasan en el logro de su intensión –reforzar o consolidar verdaderamente la autoestima– pues fallan inicialmente en el diagnóstico, dado que consideran al origen de la falta de auto estima como un producto de origen meramente psíquico cuando en realidad tiene orígenes antropológicos, filosóficos y metafísicos. Son estos orígenes metafísicos los que luego, en la vida cotidiana de las personas, manifiestan una resonancia dentro del ámbito psíquico. Con esta afirmación no negamos, por supuesto, que el problema de la autoestima tenga manifestaciones y resonancias de importancia dentro del campo psicológico; lo que manifestamos es que su génesis no proviene de dicho campo, y por los tanto, tampoco puede provenir de allí su solución.

San Agustín comienza sus “Confesiones” preguntándose si esta vida humana es una vida mortal o una muerte vital. El obispo de Ipona, lo que pone sobre el tapete con dicho cuestionamiento, es la realidad de la contingencia y de la finitud de la vida terrenal del ser humano. Su modo de ser no es un modo pleno y perfecto de ser, aunque tampoco es una “nada”. La vida del ser humano en esta tierra se encuentra como a medio camino entre la plenitud de ser y la nada. Existe, pero existe limitadamente. De ahí su finitud. Existe, pero podría no existir. De ahí su contingencia. Finitud y contingencia hacen que la identidad del ser humano para sí mismo se vea seriamente comprometida. Su identidad para consigo mismo, su valor propio, su auto estima, emerge entonces inicialmente construida en forma precaria. El ser humano no sabe bien quién es él mismo, pues se sabe existiendo limitadamente. Tampoco sabe cómo es, pues su modo de existir es precario, debatiéndose entre la posibilidad de no ser que le plantea su propia muerte.

Para quien existe, pero podría no existir, y para quien existe, pero lo hace limitadamente, el valor percibido sobre el sí mismo es inicial y contundentemente limitado. ¿Cómo podemos creer que valemos mucho si somos seres limitados, finitos? ¿De qué manera podemos consolidar nuestro valor sobre nosotros mismos si, a la vez que existimos, podríamos nunca haber sido? Y además, nos acecha la idea de la muerte, del fin más supremo, nuestro propio término.

La conciencia de esta realidad, que se debate entre la finitud y la contingencia, es la que construye precariamente nuestra autoestima. Pero, como dijimos, dado que su génesis no es intra psicológica, tampoco lo es su solución, por mucho que les pese a los terapeutas. Ninguna técnica psicológica va nunca a ayudar a alguien a construir realmente su autoestima. Podrá brindar soluciones momentáneas y parciales, que acabarán por derrumbarse en poco tiempo, pero nunca podrá proveer de una solución radical y final.

Para encontrar una verdadera solución a este tema hay que atreverse a filosofar, a tratar filosóficamente los aspectos mencionados sobre la realidad del ser humano. Esto, por supuesto, puede realizarse dentro del espacio terapéutico pero, ¿qué terapeuta o piscólogo se encuentra capacitado para hacerlo?

oct 21

El sabio hindú Krishnamurti se pregunta: ¿Cuál es la causa del miedo? Y responde: el pensamiento y el tiempo. El tiempo causa miedo si se lo entiende desde “lo que debería ser” o “lo que debería suceder”. El tiempo se traduce al pensamiento como “la respuesta de la memoria”. El pensamiento entonces, entendido de esta manera, es también una de las causas del miedo, considerada como un movimiento unitario de la dupla tiempo-pensamiento. ¿Qué opinan al respecto?

oct 13

El ser humano es un ser de tal magnitud que reúne en sí mismo, de una manera asombrosa y magistral, a las características y propiedades más descollantes y significativas de cada uno de los diversos reinos y dimensiones de lo existente, los cuales pueden ser solamente encontrados en forma separada y aislada —aunque estrechamente vinculadas—, en el extenso y maravilloso Universo en el cual vivimos. Sin embargo, conviene no confundir los reinos o dimensiones de lo existente, o sus características y propiedades, con sus correlatos en el ser humano. Son, de hecho, dos mundos distintos. Si consideramos propiamente al ser humano, sabemos que existe algo en él que es propio y característico del mundo de la materia; pero el ser humano considerado integralmente no es solamente eso, ni se logra definirlo y limitarlo si se lo identifica solamente con ello. Sabemos también que el ser humano incorpora en sí algo del mundo animal, incluyendo y trascendiendo a la vez al mundo material; pero tampoco él es solamente eso, ni ese aspecto logra tampoco definirlo y abarcarlo es su complejidad.

La dimensión mental dice también presente en él, pero la mencionada dimensión tampoco logra definirlo completamente ni termina por agotar la definición de lo que él en esencia es. Finalmente, el extremo dimensional más perfecto y evolucionado del Universo finito también se manifiesta en el ser humano. La dimensión espiritual se muestra en él de un modo contundente y, si bien la misma es una de las características esenciales de lo que significa ser humano, tampoco esto logra definirlo acabadamente, pues el ser humano no es solamente un espíritu, como muchos supuestos maestros de la nueva era nos quieren hacer creer sino, más bien al contrario, el ser humano es un ser multidimensional donde las principales características de todas las mencionadas dimensiones dicen presente, pero no logrando ninguna de ellas agotarlo y definirlo en sí mismo. Es necesario aclarar que entre cada una de las características mencionadas de las distintas dimensiones de lo existente existe una marcada jerarquía que nos provee un ordenamiento para ellas.

Algunos pensadores han propuesto que el ser humano es como un micro cosmos, es decir, un cosmos en miniatura, tratando de ilustrar el hecho de que en él conviven, de una manera sutil y genial, aspectos significativos de todas aquellas dimensiones anteriormente mencionadas del Universo. Y creemos que la metáfora es completamente válida para ilustrar lo que nos ocupa.

Por Hugo Landolfi

ago 26

Se como tú eres, es algo que enseñó el sabio terapeuta Fritz Perls, relanzador de la nueva gestalt.

ago 08

La palabra, que se aplica en el liderazgo y el coaching, visión proviene del latín visio que significa ver o acción de ver. Preliminarmente, entonces, podemos decir que la visión es un acto de ver, una acción llevada a cabo por la persona humana, en la que ve algo. Este ver debe diferenciarse del simple mirar. La acción de mirar es, en principio, superficial, mientras que el acto de ver alcanza una profundidad que escapa a la mera mirada. Así, entonces, la visión es un acto de ver en profundidad. Pero, ¿qué es lo que se ve a través de la visión? Se ve un concepto abstracto idealizado que se encuentra dentro de nuestro intelecto.

Este concepto abstracto puede ser complejo, pues puede contener varias partes o estar integrado por diversos factores o ideas parciales. El mismo se encuentra íntimamente relacionado con los valores que poseemos. Es de allí, es decir, del carácter de valor que tiene la visión, de donde proviene su carácter de ser querido y anhelado por las personas. De su carácter de valor proviene su influencia atractiva hacia nosotros. Si no lo consideraríamos valiosa, la visión nos sería indiferente y no produciría en nosotros el carácter de imán atractivo y entisiasmativo que tiene. Resumiendo, entonces, podemos decir que la visión consiste en un acto de ver en profundidad un concepto o idea mental abstracta en la cual se manifiesta algo querido o anhelado por nosotros. El hecho de que sea querido por nosotros se fundamenta, repetimos, en la influencia de los valores de la persona en la visión misma.

La visión, por lo tanto, no es un objeto. Algunos consultores entienden a la visión de esta manera, lamentablemente. La visión es un simple acto de ver. Lo que se ve durante el acto de ver es un concepto o idea mental que posee un carácter ideal para nosotros. Este ideal nos atrae y nos entusiasma. Esta atracción y entusiasmo es lo que pone en mecanismo en el ser humano las fuerzas para realizar las acciones que transformen a ese ideal, una simple concepción mental, en un resultado o logro concreto en el mundo. Así, entonces, la finalidad de la visión implica ejercitar un acto de visión donde vemos un estado ideal futuro deseado. Ese acto de ver nos brinda la energía para que realicemos la tarea que transforme el ideal en algo concreto. La visión, cuando es grupal, se transforma en una idea compartida entre el grupo de personas.

Tomado del libro de práxima aparición “La esencia del liderazgo” del filósofo Hugo Landolfi.

ago 05

Les proponemos algunos consejos para aumentar y crear seguridad interior, no solamente en nosotros mismos sino en otras personas, a traves de las conversaciones que tenemos con ellas. Esta es una técnica básica de liderazgo y coaching. Combina y une cada uno de ellos, no vallas solo con uno, ya que funcionan especialmente bien en conjunto.

Sé curioso con respecto a lo que sucede a otras personas
Realiza cuestionamientos profundos que comiencen con “Me pregunto si…” o “Que pasaría si…”. Esta es una buena manera de comenzar con precaución y compasión cuando debemos iniciar una conversación con alquien de quien queremos obtener información de algo que ha sucedido.

Sé abstracto con tus preguntas
Trata de no poner a otras personas como sujeto directo de tus preguntas o comentarios y trata de hablar en tercera persona, o ponte a ti mismo en la situación de esa persona. Podrías decir algo como: “Sé que me sentiría realmente molesto si me dicen que iba a perder la mitad de mi personal”.

Mantente tranquilo
Luego de haber hecho un comentario o haber realizado una pregunta, permítele al silencio que tome parte de la conversación. Cuando la ansiedad es alta, puede tomarle a alguien unos pocos momentos para recolectar sus pensamientos y decidir cómo responder. Si puedes esperar sin saltearte la pausa que propone el silencio, es más probable que obtengas una respuesta sincera y reflexiva. También es más probable que no digas algo que te lamentes más tarde.

Sé cuidadoso
Anda despacio y estate alerta de los signos que haces para que alguien se sienta más nervioso y con miedo en vez de que sienta menos. Cuando procedes con cuidado, podes convertirte en el héroe de la situación. Si vas demasiado rápido, tomas las palabras incorrectas, o tomas actos erróneos como si fuesen hechos. Esto puede hacer que la situación empeore.

Nos gustaría que nos comentaras las estrategias que tu posees para aumentar la confianza de tu interloculor en las conversaciones. Esperamos tu comentario.

jul 16

Nuestros titulares se encuentran llenos de historias de personas buenas que desembocan en el mal camino. Ellos aparecen en las noticias matutinas, en las tapas de los diarios, y esparcidos en los periódicos semanales. Estas penosas historias se han convertido, de muchas maneras, en una obsesión nacional. Estamos muy ocupados proyectando sobre aquellas personas que vemos en los medios, y pensamos: “Está loca”, “Es un completo idiota”, “¿Por qué arriesgaría tanto?”. Creemos que estamos juzgando a las personas cuyos errores ocurren en el centro de la atención pública nacional, pero en realidad nos estamos viendo a nosotros mismos. Innumerables actos de auto-destrucción y sabotaje se llevan a cabo en nuestras familias, comunidades, e incluso en nuestro círculo de amigos, y no somos del todo conscientes de ello.

Auto destrucción

A la mayoría de nosotros nos enseñaron que si, simplemente, nos envolvemos a nosotros mismos en una capa suficiente, creando una persona lo suficientemente convincente o escondiéndonos detrás de una atractiva máscara, las personas no descubrirán (e incluso, nosotros no descubriremos) que somos imperfectos, defectuosos e inseguros. Es completamente agotador mantener ocultos y negados varios aspectos de nosotros mismos. Eventualmente, al igual que una pelota empujada contra el fondo de una pileta, salen a la superficie y nos golpean en la cara. El acto de esconder quien verdaderamente somos y avergonzarnos de los aspectos de nosotros mismos que son menos perfectos es lo que genera nuestra desconexión del mundo, lo que no nos deja alcanzar nuestros más preciados sueños. Ése es el nacimiento del auto-sabotaje.

Todos tenemos aspectos de los cuales queremos deshacernos, entonces decimos: “Yo no quiero ser egoísta como mi madre. No quiero enfadarme como mi padre”, pero el hecho es que todos somos egoístas y nos enfadamos, a veces. Nuestra tarea, si queremos ayudar a nuestro prójimo y a nosotros mismos, se basa en mostrarles a las personas cómo llevarse bien con todos los aspectos de su humanidad, cómo amar los aspectos de nosotros mismos que hemos odiado tanto para que seamos libres de ser quienes somos en cada momento de nuestra vida, a cada hora del día. La esencia de este viaje es el amor propio. Cuando nos amamos y aceptamos todo y cada una de nuestras características particulares, establecemos entonces un alineamiento interno. Y, por supuesto, cuando hayamos alineado nuestro mundo interior, todo cambiará, incluyendo el modo en que nos vemos a nosotros mismos, el modo en que vemos a las otras personas, el modo en que tratamos a las personas en nuestras relaciones, y el modo en que nos relacionamos con el mundo global.

may 18

Entrevista a Roberto Rosler que habla de los circuitos neurofisiológicos cerebrales y justifica la noción de inconsciente freudiana a traves de los mismos. Por otra parte, dice que la inteligencia femenina es muy superior a la masculina.

La entrevista
Roberto Rosler:”Tenemos un cerebro del paleolítico”

Convencido de que la complejidad de lo humano no podía explicarse sólo por la interacción de neuronas y moléculas, el neurocirujano Roberto Rosler encontró respuestas en la neurobiología de la afectividad, un área de estudio relativamente nueva, que analiza los circuitos del sistema nervioso para explicar emociones como la agresividad, la tristeza y el miedo. “Las neurociencias de la afectividad muestran que Freud tenía razón y que el inconsciente de verdad existe”, afirma

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abr 06

Tener un sentido de propósito de vida es un largo camino hasta lograr aumentar la confianza. Usted ha nacido para realizar el propósito mas grande de que es posible para su propia vida. Usted no fue creado para vivir en un vacío. Todo y todos tienen un propósito y esto puede conducir su vida a un final inesperado…, y deseable. Una vida con propósitos tiene que ser desarrollada, construida, educada. Tiene que trabajar sobre ello. Tal vez sienta que no tiene ningún propósito mientras se encuentre desempleado, enfermo, tiene insomnio, o si es muy mayor de edad. Pero esto no es verdad. Usted verdaderamente tiene un objetivo, el cual esta esperando que interfiera en el mismo para cambiar su vida.

En el momento en que tal vez te preguntes: “¿Para qué?” pregúntate, en cambio: “¿Qué debo hacer para conocer el propósito de mi vida?”, pues allí está una de las bases del desarrollo personal. Esto estará relacionado con las herramientas que ya tienes en tu poder. ¡Tienes experiencia, talentos, y personalidad! Esto puede ser aplicado a tu carrera, a tu familia, o a trabajo voluntario. Esto se basa en encontrar el tiempo y sentir que estas haciendo una diferencia en tu vida.

Un sentido de propósito te da la sensación de éxito, sabiendo que estás logrando algo y llegando a algún lugar. Te da algo que esperar cada día; una razón para salir de la cama a la mañana con una sonrisa. Una vida con propósitos pone un salto a su paso y le hace sentirse bien en su interior. Esto conduce a la confianza, el éxito, y una disposición feliz.

La gente joven generalmente no tiene problema en revelar su propósito de vida. Tienden a encarar la vida con determinación, esperanza, honestidad y con una visión de hacer al mundo un mejor lugar. Ellos recién están empezando y su principal objetivo consiste en aprobar exámenes, crear sus carreras, comprar una casa, programar salidas, casarse y eventualmente empezar sus propias familias. Tienen muchas cosas que esperar, y eso les da un fuerte sentido del propósito de vida. Muchas personas tienen muchas ideas diferentes sobre la finalidad de la vida. La logoterapia da un sentido especial también.

Sin embargo, cuanto mayor uno es, se establece mayor escepticismo e incertidumbre, y puede que el sentido de propósito de vida se haya puesto en segundo plano. Quizás sus hijos crecieron y ya no dependen de usted. Sus relaciones se terminaron, puede que jubilarse no esté en su mente y su carrera ya no sea más un objetivo principal.

La generación más vieja debe desarrollar un renovado sentido de propósito en su vida. Lo sé, el cambio siempre es dificil. Todavía sigue siendo tan necesario porque sin cambio no hay crecimiento. La vida se trata sobre crecer, incluso en edad de jubilarse. Esto lo mantiene a usted joven y a su mente estimulada.

Reconstruir un nuevo propósito parece una tarea desalentadora. Pero, reflexione durante un momento sobre las diferentes fases de su vida. ¿Recuerda lo exaltado que estaba cuando comenzaba su carrera, afrontando el mundo con optimismo y aventura?

Bueno… se sintió genial, ¿no? Puedes ahora vivamente recordar la excitación que sentiste por imaginar tu vida entera delante de usted. Sin embargo, trate de recordar el pasado un poco más profundamente y ¿qué ve usted? Debajo del logro del objetivo seguramente había mucha indecisión, inseguridad y miedo, ¿no es cierto? Aunque usted tuviera altas esperanzas, usted realmente no tenía ningún modo de saber hacia dónde esto lo conduciría en el camino de su vida.

mar 22

A veces, el primer paso para comenzar a desactivar una crisis es detectar la puerta de salida; pero, curiosamente, quien se encuentra en crisis no ve puertas de salida por ningún sitio. La siguiente entrevista arroja algo mas de claridad sobre el tema.

Entrevista con el autor del libro Vivir sin arrepentimiento
“La verdadera enfermedad es creer que no hay salida”

Afirma el psicólogo holandés Arnaud Maitland, que propone liberarse de la tiranía del pensamiento e integrarlo a las emociones

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