En un mundo donde casi todo ha perdido el sentido y el significado genuino, no nos olvidemos del sentido genuino de la Navidad, que no consiste precisamente en hiperestimular el consumo materialista, en el aliento de los desbordes en el comer y en el beber, o en la celebración vana y superficial donde no se sabe ni siquiera qué se está celebrando.
La Navidad es, nada más y nada menos, que un nuevo aniversario del nacimiento de Jesús, ese Dios que inexplicablemente se hace hombre. A través de Jesús, Dios muestra su rostro y nos habla de El.
Feliz Navidad.





enero 19th, 2010 a las 12:40 pm
Pues si, el verdadero sentido de la navidad es el nacimiento de Jesús, y debo confesar que esta navidad fue la primera en toda mi vida que lo sentí así.
En casa nunca nos dijeron eso ni le dijimos a Jesús Felíz Cumpleaños -simbólicamnete- pero esta vez fue distinto y sin tanta ceremonia lo hicimos.
Esta vez viví una auténtica navidad.