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I. Los líderes son personas de confianza
Los líderes no basan su efectividad de liderazgo en llevar a cabo las mejores prácticas de competencia de mercado, o en realizar los mejores procesos, o en hacer un montón de llamadas telefónicas. Los clientes van a hacer negocios con las personas que les gusten y les agraden. A ellos les gustan la gente en la que puedan confiar, y ellos confían en las personas que demuestren preocupación y competencia. Los empleados van a trabajar mejor si se sienten escuchados, si se sabe claramente que es lo que se espera de ellos y si sienten que nosotros entendemos que ellos también son personas, y toman decisiones todos los días fuera del trabajo que los afectan a ellos y a sus familiares.

II. Los líderes escuchan

Las capacidades de escuchar no son hereditarias, son adquiridas, y en esto se basan muchos estilos de liderazgo. La mayoría de las capacidades se adquieren en la infancia, y si los niños no sienten que los adultos los están escuchando, es muy probable que no escuchen a los adultos. La mayoría de la gente (el 75% según algunos estudios) no escucha bien. La gente está motivada por los líderes para que los escuchen. Es más probable que la gente siga un ejemplo que una orden; por eso para crear mejores oyentes hay que convertirse en un buen oyente. Todo el mundo sabe algo que usted no, y si escucha, encontrará ideas que la gente tiene para mejorar la organización.

III. Los líderes no juzgan
Si críticas las ideas de alguien, seguramente esa persona no utilice nunca las tuyas pues atentas contra su autointegridad. Dos cabezas piensan mejor que una y el trabajo en equipo efectivo siempre debe ser considerado como una opción. Esto no sólo significa enseñarle a otros a trabajar juntos y usar las ideas de los demás, pero puede servir para que usted se convierta en parte del proceso aplicando su honestidad.

IV. Los líderes delegan

El potencial de los empleados a veces es desperdiciado no pudiendo administrar adecuadamente el tiempo en el trabajo. Un buen líder no puede manejar cada detalle. Un buen líder reconoce que todos tienen habilidades fuera del entorno inmediato, y confía en los empleados para que usen estas habilidades de manera prudente.

V. Los líderes motivan

Los empleados tienden a estancarse cuando disminuye la motivación y el liderazgo. La motivación y la creatividad no es la antigua frase “Digo algo o algo malo va a pasar”, esto es simplemente ser guiados por el miedo. Esto puede tener resultados a corto plazo, pero no es eficaz a largo plazo. En cambio, desafie a sus empleados ya que esto genera entusiasmo y creatividad. Fije objetivos que puedan estar ligeramente fuera de su zona de progreso, y vea los resultados. Luego, guíelos hacia la solución, pero no se las de. Enséñeles a descubrirse a si mismos y su autoestima se elevará, junto con mejores resultados para usted.

VI. Los líderes entienden a las personas

La gente en general no cambian mucho. Vea como son ahora sus empleados. Gestione sus capacidades actuales, y no las capacidades de una persona sobresaliente valorándolos como seres humanos. Esta persona encontrará su propio camino. Gracias a la observación constante en lo que se requiere para hacer el trabajo y convertirse en experto en las entrevistas y contratos.

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VII. Los líderes aprenden
Los lideres, siendo personas éticas y morales, se miran a si mismos y a sus acciones para ver si lo podrían haber hecho mejor, y recordarse hacerlo mejor la próxima vez. Los líderes se educan a sí mismos mediante la búsqueda de información, la lectura acerca del liderazgo, hablando con otros líderes, intercambiando ideas y experiencias y recordando que el cambio es constante. Ellos mantienen todas las tendencias en la dirección, la técnica, la industria y las necesidades de las personas. Cuando el negocio haya crecido hasta emplear 5-15 personas, van a tener que cambiar de administrar cosas a administrar personas, y de un técnico experto a un pensador estratégico.

VIII. Los líderes planean de antemano
No alcanza con venir a trabajar solo para hacer tu trabajo, y marcharse al final del día y seguir adelante. Esto es lo que hacen los empleados, este es su contrato. Los líderes piensan en “que va a pasar después”, “que pasaría si…” y tienen las respuestas y un plan de acción preparado. Ellos están constantemente pensando hacia el futuro, anotando ideas para mejorar, y determinando maneras en donde el proceso de día a día trabaja sin problemas para darles más tiempo.

IX. Los líderes fijan objetivos para ellos mismos
Los líderes invierten tiempo y dinero en caso de que sea necesario para el desarrollo personal. Piense en donde le gustaría estar a usted o a su empresa en 3 o 5 años. Anote estos objetivos, y escriba lo que se necesita hacer para lograr cada uno de ellos. Los objetivos pueden ser financieros, personales o relacionados con los hobbys. Trace un plan para su vida y, si es posible, póngale plazos a cada objetivo. Revise el plan cada tanto para evaluar los resultados, y modifíquelo según sea necesario si las circunstancias cambian. Busque el apoyo de aquellos que están cerca de usted que se vean afectados, para ganar su compra, y mantenerlos informados de cómo va con sus objetivos.