Sep 22

Paso uno: Aceptación de las circunstancias presentes y de la realidad.
Pararnos en nuestra propia verdad no implica un acto de juzgar a los demás, ni de asumir ninguna culpa, ni es algo por lo cual avergonzarse, sino que se trata de crear una vida auténtica en oposición a la vida superficial basada en las ilusiones y las decepciones de uno mismo. A veces debes admitir que tiendes a enfadarte cuando no consigues lo que quieres, o que siempre haces lo opuesto a lo que tu madre te dice que hagas, o que cuando llega la hora de un exáme no estudias todo lo que podrías. Aceptar la realidad de lo que somos es el primer paso para poder cambiar y mejorar eso que somos. Sin aceptación no hay cambio.

Paso dos: Aceptar la responsabilidad de tus acciones y tus palabras.
No fui yo, yo no lo hice. Estas frases tal vez puedan funcionar para un niño de cinco años pero no para un hombre de cuarenta. Si realmente fuiste tú quien hizo aquello, aprende de tu error, crece y sigue adelante. Si te ves constantemente en esta postura, nuestro libro “De víctima a protagonista” puede ayudarte a salir de allí.

Paso tres: Compromiso para entender y comprender las profundidades.
Anímate a hacerte las grandes preguntas existenciales como ¿quién soy? ¿De dónde vengo? ¿Cuáles son mis sueños, mis esperanzas, mis miedos? ¿Qué es lo que me detiene a estar donde deseo estar? Nuestro libro “Construye to obra y rómpete” puede ayudarte a reflexionar sobre estos temas.

Paso cuatro: Deja ir la culpa, la vergüenza, el orgullo y el ego.
El orgullo es el ancla que te mantiene fijado en el egocentrismo, lo cual puede hacerte creer que eres el centro del Universo y actuar en consecuencia. La culpa es la rama que cargas para golpearte a ti mismo cada vez que te equivocas. La vergüenza es lo que puedes sentir cuando descubres que, después de todo, eres humano.

Paso cinco: Construye firmes cimientos.
Cualquier cosa que construyas sobre cimientos débiles no durará demasiado. Elige cuatro piedras angulares para tu base que estén centradas en valores humano, como el amor, la integridad u honestidad, la compasión y tal vez la paciencia. Haz una reconstrucción total de tu sistema de creencias, una renovación espiritual descartando todo lo que no sirva a estos fines.

Paso seis: Busca las herramientas específicas que necesitas.
“Recuerda saltamontes, lo que un carpintero construye con su martillo una maestra lo construye con sus palabras”. No es una buena idea pedir prestado a tus vecinos sus herramientas, ya es hora de invertir en unas nuevas y que sean propias para dar tus propios frutos. Intenta algo diferente y si no funciona prueba con algo más, eventualmente encontrarás la herramienta que haga lo que estés buscando. No dejes de buscar tus propias y específiacas herramientas, pues sino te ocurrirá lo que dice la famosa frase: “Cuando la única herramienta que poseemos es un martillo, todo se parecerá a un clavo”.

Paso siete: La salud emocional y física cultivan la mente corporal.
El único camino hacia ellas es simplemente caminar hacia ellas, buscarlas sin detenernos y hacernos tiempo para dedicarle. Puedes enterrar tu cabeza en la arena todo lo que quieras, pero ello no impedirá que alguien pase por allí y te dé un cabezaso. Pero no hay necesidad de temer este nuevo camino puesto que ya tienes las herramientas necesarias para curarte. Aprende a ser tu propio curador; si no puedes, busca ayuda.

Paso ocho: La paz interior y silencio cultivan el espíritu.

La paz interior y el silencio espiritual llegan cuando aceptas quién eres en realidad, cuando sabes dónde estás y qué cosas te quedan por hacer. Es ese momento en el que deseas estar justo donde estás, cuando eres feliz.

Paso nueve: Despierta a tu conciencia.
Si prestas atención, te darás cuenta que estás despierto y mirando todo lo que la vida tiene para ofrecerte, incluyendo sus ilimitadas posibilidades, la dicha y sus bendiciones. ¡No más caminar dormido por tu camino de vida!

Paso diez: Camina por la vida con gracia, dignidad y gratitud.
Este es casi un imperativo y una obligación para el viaje de la vida.

Nos gustaría que compartas con nosotros cuáles han sido las herramientas que en tu vida te han ayudado a construir la vida que deseas. Escríbelo a continuación.

Nov 27

1) Céntrese en un solo objetivo a la vez. Tener los dedos en todos lados puede ampliar su enfoque, pero lo mantendrá realmente concentrado en los más importantes. Céntrese en un solo objetivo a la vez y simplifíquelo en una sola frase. “Quiero empezar a caminar por lo menos tres días a la semana.”

2) ¿Qué es lo que realmente quieres? Evalúe sus motivos y averigüe que es lo que esta realmente buscando. Si desea algo tan mal que lo puede sentir en su corazón, es mucho más probable que alcance su objetivo. Sólo asegúrese de estar detrás del objetivo correcto, por la razón correcta.

3) ¿Qué lo inspira? Usted tiene el potencial de hacer cosas increíbles. Mire a alguien que alcanzó el mismo objetivo y descubra la forma en que lo hizo. Si hay algo que necesita superar, pregúntese ¿cómo lo hacen los demás? Encuentre la inspiración de esta gente y aprenda todo lo que pueda.

4) Dígale a alguien sobre sus objetivos. Es mucho más probable que llegue a su destino si tiene responsabilidad. Hable de su objetivo en cada oportunidad que tenga. Póngalo en su blog y escriba acerca de él con frecuencia.

5) Busque a otros que compartan el mismo objetivo. Es probable que existan grupos de apoyo para las cosas en las que usted haya fijado la vista. Una vez más, esta es una oportunidad de aprendizaje y una oportunidad de ayudar y ser ayudado. Hay muchos grupos de apoyo en línea también.

6) Anótenlo. Haga una lista de las herramientas que puede utilizar para alcanzar sus objetivos. Mire esta lista a menudo y realice un seguimiento de aquellas cosas que realizó a lo largo del camino. Esto es útil para realizar un seguimiento de las cosas que no pudo lograr, así como también de las victorias. Lo mantendrá en el buen camino y lo prevendrá de cometer el mismo error más de una vez.