Al menos, así lo demuestra el siguiente estudio de la Universidad de Harvard. La felicidad dependería en gran parte de que tan felices son quienes nos rodean, aunque no los conozcamos.
Puede transmitirla hasta un desconocido que esté cerca nuestro.
Al menos, así lo demuestra el siguiente estudio de la Universidad de Harvard. La felicidad dependería en gran parte de que tan felices son quienes nos rodean, aunque no los conozcamos.
Puede transmitirla hasta un desconocido que esté cerca nuestro.
Una de las acepciones que podemos utilizar para comprender aquello a lo que la palabra conciencia se refiere, implica asociarla con nuestro modelo interpretativo de la realidad. Así, nuestra conciencia, entendiendo por esto a todo el mundo del que somos concientes, y cómo es él mismo, es nuestro estado de conciencia actual.
Si también dijimos que nuestra capacidad de ser felices se encuentra relacionada con dicho modelo, podemos decir que el camino a la felicidad es un camino de expansión de la conciencia. Esta expresión, “expansión de la conciencia”, se refiere a un camino mediante el cual el modelo interpretativo de una persona se va ajustando cada vez más a la realidad. A lo que el mundo en verdad es y no a lo que creemos en nuestro modelo que es. Podemos asociar, entonces, la felicidad a nuestra capacidad para ser realistas, en el sentido de que nuestro modelo interpretativo, del cual nunca vamos a poder deshacernos, sea lo más fielmente parecido a la realidad. A modo de ejemplo podemos plantear una comparación: si el modelo interpretativo que poseemos de la realidad fuera como una fotografía de la misma, podemos decir que el mismo se ajustará tanto más a la realidad cuanto más realista sea la fotografía. El problema es que vivimos en mundos interpretativos notablemente distorcionados, los cuales si los comparamos con la realidad, no se parecen casi en nada. Por eso sufrimos y somos infelices, porque creemos que nuestro mundo distorisionado es el mundo real. Creemos que nuestro mapa es el territorio, pero hemos de recordar que el mapa siempre será un mapa, y que el territorio será siempre algo mucho más grandioso y extraordinario de lo que cualquier mapa pueda representar.
Ser felices se encuentra, entonces, al alcance de la mano. No es fácil, por supuesto, pero es posible. Debemos expandir para ello nuestra conciencia actualizando nuestro modelo intepretativo para que, cada vez más y paulatinamente, se parezca a la realidad.

Tomado del libro “De víctima a protagonista” de Hugo Landolfi
Todos podemos desarrollar nuestra conciencia para incrementar nuestra intuición. Para ello debemos entender que nuestro sistema intuitivo nos está hablando todo el tiempo, a cada momento. Pero ¿realmente lo estamos escuchando? Escuchar la voz de nuestra intuición y comprenderla puede ser realmente crítico al momento de triunfar en la vida. Ya en tu trabajo, en tus relaciones, ya en tu creatividad, ya en tus planes al futuro: tu intuición siempre te guiará.
Afortunadamente podemos desarrollar esta habilidad en nuestro propio beneficio. Sin embargo esto requiere tanto de paciencia como de práctica. Se parece mucho a aprender un deporte nuevo o tocar un instrumento musical. Desarrollar la intuición es una inversión sumamente rentable, a corto y largo plazo.
Absolutamente todas las personas tenemos intuiciones, por lo que este desarrollo no es excluyente a ningún ser humano. Nuestra intuición es uno de nuestros sentidos innatos; esto quiere decir que nacemos con ellos, al igual que por ejemplo el olfato. Es un don natural. Utilizar esta intuición es algo muy natural: es aquello que las personas hacían antes de que hubiera teléfonos, celulares, mensajería instantánea y muchas otras formas de comunicación.
A continuación te presentamos algunos pasos breves para desarrollar este sentido tan importante:
Intenta con un poco de meditación. Un modo excelente de incrementar tu intuición es por medio de la meditación. Meditar es algo muy sencillo incluso para cualquier principiante. Simplemente siéntate en un lugar cómodo y concéntrate en tu respiración. Un principiante debería empezar con un período de 10 a 15 minutos de meditación. Realmente se ha probado que meditar mejora considerablemente la intuición.
Di una plegaria o una oración religiosa. Cuando nos conectamos con nuestra intuición, nos estamos conectando con Dios para pedirle su guía. ¿Qué mejor modo de iniciar este proceso que diciendo una plegaria o una bendición a Dios? La intuición no es un tema religioso pero sí es espiritual. Conectarte a tu lado espiritual también incrementa tu intuición.
Busca la clarividencia. La clarividencia es el medio que tiene tu intuición para enviarte imágenes a través del ojo de la mente. Es también un camino a la felicidad. Tal vez veas una imagen de tu hermana cuando intuyas que debes llamarla. O puedes ver una imagen del tipo de auto nuevo que sería más conveniente comprar para ti y tu familia.
Escucha a la clariaudiencia. La clariaudiencia es la intuición hablándonos en susurros y a veces en forma de música u otros sonidos armoniosos. Presta atención cuando tu intuición te envíe sonidos que te guían o te transmiten algún mensaje. Muchas personas tienen una intuición que les habla a través de sensaciones empáticas. Cuando eres empático usualmente sientes las emociones de las otras personas y sus condiciones físicas. Sientes lo que tu cuerpo está tratando de decirte acerca de las personas y del mundo que te rodean.
Conoce el clariconocimiento. El clariconocimiento es uno de los sentidos más interesantes porque las personas no sienten una sensación o ven o escuchan nada—simplemente saben cosas. Pero no saben realmente cómo es que saben aquello. Presta atención si en algún momento sabes de repente cosas a las cuales prácticamente no tienes acceso. Seguramente sea tu intuición hablándote por medio del clariconocimiento.
La superación personal es la mejor manera de expresar la vida, el estar vivo. No se trata de detener algo en tu vida, y esperar que desaparezca. Una de las formas más comunes de auto-superación es el despojo de los hábitos viejos y, en algunos casos, de los más insalubres. Fumar y beber son dos de las expresiones más dañinas que experimenta nuestro cuerpo. La superación personal apunta a que podamos mejorar como personas en todos nuestros ámbitos: físico, psico-emocional, mental y espiritual.
La auto superación depende, de entre otros factores, del desarrollo y maduración de la personalidad a través del incremento de la auto-confianza, la autoestima y la auto-apreciación. El perfeccionamiento personal es un proceso bastante largo, que requiere constancia y dedicación. Ciertamente va a elevar el nivel de felicidad en tu vida; y va de la mano con la mejora de la propia imagen personal. Este proceso no tiene final, pero debemos aclarar que tratar la vida como una competencia es contraproducente. Tu avance debe apuntar al desarrollo personal y espiritual. Es una orientación hacia el aprendizaje de nuevos enfoques y del hacer un uso óptimo de los talentos personales.
Nadie puede cambiar lo que no admite. ¿Cómo podemos erradicar la pequeña voz dentro de nosotros que nos causa sentimientos de miedo y frustración? Cada vez que nos tropezamos con experiencias temerosas durante un largo periodo de tiempo, comenzamos a desarrollar una voz interna negativa, a la cual me gusta llamar Crítica Interna. Todos poseemos esta voz interior que hemos creado y nos permite vivir con nuestros pensamientos. Nuestra Crítica Interna se desarrolla mientras maduramos en la vida, como resultado de estar expuestos a experiencias negativas y temerosas. Mientras continuamos madurando en la edad adulta, esta voz comienza a fabricar duda en nuestra mente frente a cualquier oportunidad que se nos presente.

Todas estas son frases que me ha gritado mi Crítica Interna a lo largo de mi vida…, hasta que decidí tomar el control de mis pensamientos y planear la vida como yo quería vivirla. La realidad es que todos construimos esta voz interna que vive dentro nuestro. Los pensamientos positivos ayudarán a acallarla. A lo largo de este texto aprenderán estrategias y actitudes prácticas que silenciarán tu Crítica Interna. No importa si tienes 20, 30, 40 u 80 años, nunca es demasiado tarde para aprender de tus experiencias pasadas y crear el mapa de la vida que deseas. Esto es de lo que se trata ser un agente del cambio. Es crecer, aprender y mejorar nuestro bienestar. Este artículo trata sobre el enfrentarse a los propios miedos y vivir la vida que escojas vivir. Solemos invertir gran cantidad de tiempo en nuestro hogar, nuestra carrera y nuestras relaciones, lo cual es algo muy bueno, pero pasamos muy poco tiempo creando un cielo seguro que poder llenar de deseos y esperanza.
Mientras viajaba dando seminarios por lo general hacía un esfuerzo consciente para hablar y observar a las personas detenidamente, con el intento de identificar si tenían un plan para su vida. He descubierto desde entonces que muchas de aquellas personas estaban experimentado fatiga, sufrían de ansiedad debido a su agenda de trabajo y se encontraban carentes de un sentido de dirección. Están realizando las tareas cotidianas y no se encuentran felices con lo que su esfuerzo está produciendo. Son su peor enemigo. Emergía claramente un sentido de frustración y desesperanza. Les pregunté a algunos de ellos si tenían algún plan para su futuro o si simplemente aspiraban algo. Lo que recibí fueron respuestas similares a “Realmente, nunca me puse a pensarlo…” y “No, no tengo nada en mente”.

Los cuatro porqués:
1. ¿Por qué temo tomar las riendas de mi propia vida (o de un área específica de mi vida)?
2. ¿Por qué elegí estar donde estoy ahora?
3. ¿Por qué no puedo perseguir mi deseo de cambio?
4. ¿Por qué no estoy implementando un plan de acción?
Paso uno: Aceptación de las circunstancias presentes y de la realidad.
Pararnos en nuestra propia verdad no implica un acto de juzgar a los demás, ni de asumir ninguna culpa, ni es algo por lo cual avergonzarse, sino que se trata de crear una vida auténtica en oposición a la vida superficial basada en las ilusiones y las decepciones de uno mismo. A veces debes admitir que tiendes a enfadarte cuando no consigues lo que quieres, o que siempre haces lo opuesto a lo que tu madre te dice que hagas, o que cuando llega la hora de un exáme no estudias todo lo que podrías. Aceptar la realidad de lo que somos es el primer paso para poder cambiar y mejorar eso que somos. Sin aceptación no hay cambio.
Paso dos: Aceptar la responsabilidad de tus acciones y tus palabras.
No fui yo, yo no lo hice. Estas frases tal vez puedan funcionar para un niño de cinco años pero no para un hombre de cuarenta. Si realmente fuiste tú quien hizo aquello, aprende de tu error, crece y sigue adelante. Si te ves constantemente en esta postura, nuestro libro “De víctima a protagonista” puede ayudarte a salir de allí.
Paso tres: Compromiso para entender y comprender las profundidades.
Anímate a hacerte las grandes preguntas existenciales como ¿quién soy? ¿De dónde vengo? ¿Cuáles son mis sueños, mis esperanzas, mis miedos? ¿Qué es lo que me detiene a estar donde deseo estar? Nuestro libro “Construye to obra y rómpete” puede ayudarte a reflexionar sobre estos temas.
Paso cuatro: Deja ir la culpa, la vergüenza, el orgullo y el ego.
El orgullo es el ancla que te mantiene fijado en el egocentrismo, lo cual puede hacerte creer que eres el centro del Universo y actuar en consecuencia. La culpa es la rama que cargas para golpearte a ti mismo cada vez que te equivocas. La vergüenza es lo que puedes sentir cuando descubres que, después de todo, eres humano.
Paso cinco: Construye firmes cimientos.
Cualquier cosa que construyas sobre cimientos débiles no durará demasiado. Elige cuatro piedras angulares para tu base que estén centradas en valores humano, como el amor, la integridad u honestidad, la compasión y tal vez la paciencia. Haz una reconstrucción total de tu sistema de creencias, una renovación espiritual descartando todo lo que no sirva a estos fines.
Paso seis: Busca las herramientas específicas que necesitas.
“Recuerda saltamontes, lo que un carpintero construye con su martillo una maestra lo construye con sus palabras”. No es una buena idea pedir prestado a tus vecinos sus herramientas, ya es hora de invertir en unas nuevas y que sean propias para dar tus propios frutos. Intenta algo diferente y si no funciona prueba con algo más, eventualmente encontrarás la herramienta que haga lo que estés buscando. No dejes de buscar tus propias y específiacas herramientas, pues sino te ocurrirá lo que dice la famosa frase: “Cuando la única herramienta que poseemos es un martillo, todo se parecerá a un clavo”.
Paso siete: La salud emocional y física cultivan la mente corporal.
El único camino hacia ellas es simplemente caminar hacia ellas, buscarlas sin detenernos y hacernos tiempo para dedicarle. Puedes enterrar tu cabeza en la arena todo lo que quieras, pero ello no impedirá que alguien pase por allí y te dé un cabezaso. Pero no hay necesidad de temer este nuevo camino puesto que ya tienes las herramientas necesarias para curarte. Aprende a ser tu propio curador; si no puedes, busca ayuda.
Paso ocho: La paz interior y silencio cultivan el espíritu.
La paz interior y el silencio espiritual llegan cuando aceptas quién eres en realidad, cuando sabes dónde estás y qué cosas te quedan por hacer. Es ese momento en el que deseas estar justo donde estás, cuando eres feliz.
Paso nueve: Despierta a tu conciencia.
Si prestas atención, te darás cuenta que estás despierto y mirando todo lo que la vida tiene para ofrecerte, incluyendo sus ilimitadas posibilidades, la dicha y sus bendiciones. ¡No más caminar dormido por tu camino de vida!
Paso diez: Camina por la vida con gracia, dignidad y gratitud.
Este es casi un imperativo y una obligación para el viaje de la vida.
Nos gustaría que compartas con nosotros cuáles han sido las herramientas que en tu vida te han ayudado a construir la vida que deseas. Escríbelo a continuación.
El cambio ocurre… es inevitable, y es parte del crecimiento personal. Como John F. Kennedy acertadamente dijo: “La única certeza inmutable es que nada es cierto o inmutable”. Aunque la frase no es completamente cierta, puede tomarse de la misma la parte de verdad que tiene: el cambio existe. El cómo navegamos el cambio determina dónde terminaremos y en términos reales, la calidad de nuestras vidas. Me atrevo a ir más lejos y decir que la persona que domina el cambio, domina la felicidad. Ahora, le puedo garantizar que tu educación en esta materia fue como la mía. No había clases de cómo manejar los cambios. Sin embargo, experimentar muchos cambios es natural e inherente a la vida.

Es agotador pensar en ello. Estas estadísticas hablan sobre trabajo, mudanzas y casamientos. Otros cambios podrían ser el nacimiento de un niño, un hijo que se va de casa, un cambio en la salud, un desastre natural, una nueva relación o el fin de una relación dolorosa.
Claves para evitar los síntomas del “apagón”.
Para atravesar el cambio que nos lleve por el camino a la felicidad, grato o no, por lo general ajustamos nuestros cinturones de seguridad y contener la respiración hasta que el polvo se asiente del otro lado. En ese proceso nos perdemos poderosas oportunidades de crecer mientras ocurre el cambio y de volvernos más poderosos gracias a la experiencia. ¿Cómo deberíamos pasar nuestro tiempo más sabiamente al viajar por el sendero del cambio? El viaje luciría algo así:

Nos gustaría que comentes cuáles han sido tus dificultades en tus propios procesos de cambio. Recuerda que este sitio intenta ser una comunidad donde la experiencia de cada uno nos sirva a todos.
Existen árboles de todo tipo: los hay muy frondosos y fornidos, árboles que dan excelentes frutos en el momento del año adecuado. Estos frutos son un manjar para el paladar, y proveen nutrientes y vitaminas a todos los que los consuman.

Hay otro grupo de árboles que no se desarrolla mucho, quedando más bien pequeño y dando muy pocos frutos. Los escasos frutos que da no pueden comerse debido a su acidez. Son ese tipo de frutos que la gente escupe cuando los prueba.

Si nuestra vida humana pudiera compararse compararse con los grupos de árboles, en función de la calidad y cantidad de frutos que damos al mundo, ¿en qué categoría te podrías?
Conjunto de reflexiones que nos ayudarán a tener en claro ciertas condiciones para la felicidad.
Solía pensar que había un camino hacia la felicidad, y que, si llegabas a ese camino, terminabas en algún lugar maravilloso, como si la felicidad fuese el destino. He estado en un montón de caminos, y aunque muchos de ellos conducían a lugares hermosos, aún no encontré el camino que me lleve a ese sentimiento maravilloso llamado felicidad.
La gente suele pensar que si encuentra la combinación correcta de factores externos, pueden encontrar la felicidad. Compran un montón de cosas nuevas, viajan a lugares interesantes, comen, toman, se drogan, o buscan a “alguien perfecto” que piensan que los va a hacer felices. La mayoría de ellos simplemente busca cambiar su estado emocional con objetos externos o acciones.

La felicidad no es un lugar específico, y no hay ningún camino mágico para encontrarla. Debe ser un propósito de vida. Es una combinación de aspectos emocionales, intelectuales y espirituales que viene desde el interior nuestro. Esto significa que nosotros creamos, en gran parte, las condiciones para nuestra propia felicidad. El camino a la felicidad está dentro de nosotros. Se fundamenta en cómo vemos nuestras propias vidas. La forma en que pensamos afecta nuestros sentimientos; debemos ser honestos al respecto. Cuando nos acercamos a las cosas con una actitud positiva, por lo general, nos sentimos mejor. Como la mayoría de los estados del ser humano, no nos sentimos de esta forma todo el tiempo. A veces la sentimos, a veces no. Todos tenemos altibajos. Esto significa que no existe la felicidad para siempre, a no ser que tengamos una vida de ejercicio espiritual permanente.

Si estás trabajando para ser la mejor persona que puedas ser, transformando tu conciencia, y estableciendo y cumpliendo los objetivos que son apropiados a tus valores, creo que estas en el camino a la felicidad. Es un camino que tú creas de acuerdo a como vives tu vida. La felicidad no es el punto final del viaje, es parte del proceso maravilloso de vivir la vida cotidianamente! El camino no es para llegar a ella, sino que es el camino en sí lo que realmente importa.
Por Hugo Landolfi
PD: Nos gustaría que nos dejes tus comentarios y experiencias sobre cómo se ha desarrollado tu camino a la felicidad y si la has alcanzado. La experiencia de cada uno de nosotros es muy valiosa para todas las personas que leen este blog.
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