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Si de afecciones cancerosas se
trata, podemos decir que el
cáncer de pulmón es uno de los
que menor tasa de recuperación
posee. De las personas que
padecen tumores pulmonares malignos cada
año, solamente un mínimo
porcentaje logra curarse
completamente. Para lograr
una máxima prevención y poseer
mayores posibilidades de
recuperación de esta
enfermedad, se deben tener en
cuenta 3 factores esenciales:
1) Es imprescindible no fumar
nunca y si lo hace debe dejar de
hacerlo lo antes posible.
2) Si el cáncer se detecta en
sus fases iniciales mediante
radiografías antes de que
provoque síntomas, es posible
extraerlo quirúrgicamente.
3) El tratamiento a realizar
depende del tipo específico de
células cancerígenas.
Para una detección precoz es
aconsejable someterse a
radiografías de tórax cada año,
fundamentalmente los fumadores
de más de 15 cigarrillos al día,
y las personas que han estado
expuestas al asbesto u otras
sustancias cancerígenas. En el
caso de encontrar una reciente
anomalía, es preciso determinar
de qué se trata. Si se cree que
es una neumonía lo mejor es
probar con antibióticos, en caso
de que no den resultado el
paciente debe someterse a un TAC
mediante el cual se puede
distinguir entre el cáncer y
otras afecciones. Si la
diferencia no se hace visible,
lo más práctico es obtener una
muestra de tejido para saber si
el paciente padece cáncer de
pulmón o no. El cáncer de
pulmón puede ser secundario, en
caso de que proceda de otra
parte del cuerpo o primario si
se ha originado en los pulmones.
Los tumores de origen primario
puede dividirse en dos grandes
grupos, por un lado se encuentra
el de células no pequeñas, el
cual si se detecta precozmente
es posible curarlo mediante una
combinación de radioterapia y
quimioterapia. Por el otro, esta
el de células pequeñas, en este
caso la única solución posible
es la extirpación quirúrgica del
tumor. Existen mayores
probabilidades de curación
cuanto mas viejo se sea ya que
el cáncer suele extenderse más
rápidamente en personas jóvenes.
Se recomienda a las personas que
padecen esta afección someterse
a operación inmediatamente ya
que como hemos dicho es mucho
mas fácil extraerlo en tanto y
en cuanto no se haya
desarrollado demasiado. En caso
de que sea demasiado tarde para
operar se aconseja radioterapia,
cirugía o quimioterapia
solamente cuando el mismo
resulta una molestia al
paciente. De caso contrario, si
no aparecen dolores es
preferible dejar el tumor para
no provocar más dolor
innecesario. En este caso será
el paciente el encargado en
decidir si se debe operar o no,
o si se debe aplicar un
tratamiento que genere mayor
dolor. Llegado el caso deberán
tener en cuenta varios factores
antes de resolver aplicar algún
tratamiento: la edad, la
presencia de otras enfermedades
graves y si la función pulmonar
era normal o no antes de
diagnosticar el cáncer. |
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